Exigen claridad al Conacyt

Cd. de México (24 agosto 2019).- "Es algo incongruente que el Gobierno actual esté mencionando que hoy hay más becas para Conacyt cuando para becas de estancias posdoctorales son menos".

Gladys Valencia

bióloga acuicultora

"Si están diciendo que no va haber reducción en las becas, que realmente lo cumplan, porque ya los datos del INAI contradicen esa versión que el Gobierno venía manejando".

Víctor Manuel López

doctor en arte y cultura

Gladys Valencia, bióloga acuicultora, concluyó su doctorado el año pasado. Para este 2019, decidió que quería darle seguimiento a su investigación a través de una estancia posdoctoral, y atendió una convocatoria de Conacyt para recibir una beca.

Sin embargo, para el organismo que dirige María Elena Álvarez-Buylla, el proyecto de Valencia sobre la toxicología en camarones por contaminantes de compuestos nitrogenados no resultó merecedor de apoyo, y rechazó otorgarle la beca mediante un proceso que varios solicitantes señalan como carente de rigor, uniformidad y metodología.

Agrupados en el movimiento Jóvenes y Ciencia Mx, medio centenar de doctores -cuyas aplicaciones para obtener una de estas becas fueron rechazadas- acusan que existen anomalías en el proceso de evaluación, dictaminación y aprobación de los apoyos, empezando por un sistema de calificación por puntos de cero a 100 jamás advertido en la convocatoria de Estancias Posdoctorales Nacionales 2019-1.

"En el correo (aclaratorio), me menciona Conacyt que las becas fueron otorgadas a aquellos que tuvieron calificación arriba de 80", explica en entrevista Valencia, cuyo proyecto de estancia en la Universidad Autónoma de Sinaloa fue revisado por dos evaluadores, cuando incluso las revistas científicas funcionan con tres revisores.

De éstos, uno la calificó con 80 puntos y dio el visto bueno para la beca; pero el otro, con una calificación de 66, generó que el promedio fuera de 73.64, y se negara el apoyo a la bióloga.

A ésta, lo que más le asombra -y molesta- es que uno de los evaluadores considerara como "muy baja" la relación entre su proyecto y vida académica con el posgrado que buscaba.

"Se me hace increíble que los evaluadores no tuvieron el tiempo para checar mi currículum y ver que tengo una relación muy amplia con el posgrado receptor; que la línea de investigación que he venido desarrollando se desarrolla en ese posgrado, y que mi asesor con el que iba a trabajar es de los pocos a nivel nacional que trabajan esa línea de investigación", exclama.

Por su parte, el doctor en arte y cultura Víctor Manuel López buscaba realizar una estancia en la Universidad de Guanajuato, pero dos evaluadores, quienes parecían desconocer del tema, no le otorgaron el puntaje necesario.

"Fue una evaluación sin criterios. No hay una rúbrica de evaluación", indica López. "Yo estaba esperando comentarios de otro tipo, como, por ejemplo, que había hecho falta algún requisito, o que del proyecto hubieran podido debatir si era factible o que fuera un tema de interés nacional.

"(Había) puras descalificaciones a cosas que yo consideré que no venían al caso".

Estas decisiones --de las cuales no son notificados directamente por Conacyt--, truncan su desarrollo como investigadores, coinciden.

"Yo tenía la expectativa de seguir formándome porque este era un doctorado en investigación.

"Era una aspiración profesional poder tener esta oportunidad, y al no tenerla y con estos criterios de evaluación que hacen que también uno desconfíe de Conacyt, lo que va a pasar es que voy a buscar el apoyo en instituciones del extranjero", lamenta López.

Los miembros de Jóvenes y Ciencia Mx, quienes expresaron sus preocupaciones sobre este proceso en una carta dirigida a Álvarez-Buylla el 30 de julio, analizaron más de 30 de dictámenes proporcionados por Conacyt -algunos hasta casi un mes después de solicitados-, y confirmaron lo que consideran una falta de rigor y metodología por parte de los evaluadores.

En el correo donde Conacyt compartió el dictamen correspondiente a Ulises Vera, quien aspiraba a realizar una estancia en el Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México, el organismo detalló que los investigadores pertenecientes al Registro Conacyt de Evaluadores Acreditados que revisan los proyectos trabajan de la mano con un algoritmo informático.

"Es importante mencionar que la evaluación se realiza en línea, en donde los evaluadores responden un cuestionario, mismo que refleja su opinión respecto a la solicitud y que está fundamentada en la información que en ella se incluyó. Posterior y mediante un algoritmo informático, el sistema le asigna a las preguntas 1 a 9 un valor de 0 a 4 puntos -0 igual a 'Muy Bajo' y 4 a 'Muy Alto'- de acuerdo a la respuesta que el evaluador proporcione.

"La sumatoria de los puntos obtenidos, dividido entre el total de puntos máximos que se pudieran obtener y multiplicados por 100 es la forma en que se calcula el puntaje de cada evaluación", precisa el Conacyt a los no beneficiarios, a quienes extiende un "consolador" mensaje: "En caso de ser de su interés, le invitamos a considerar su participación en una futura convocatoria".

Para Vera, el problema no es el uso de estos algoritmos, sino que no sea clara la forma en que Conacyt está llevando a cabo este proceso de selección, cual árbitro que ejerce sus propias reglas secretas durante un partido de fútbol.

"Entonces, ahora estamos en manos de algoritmos, y si los algoritmos van a decidir y a definir la ciencia y tecnología en México, pues está bien, pero que nos digan cómo están diseñados esos algoritmos", subraya.

En una nueva misiva dirigida a Álvarez-Buylla este 20 de agosto, los integrantes de Jóvenes y Ciencia Mx solicitan reunirse con ella para, entre otras cosas, poder plantear mejoras tanto a la convocatoria de estas becas como a su proceso de evaluación y aprobación, en aras de que sus proyectos sean reconsiderados, y que en el futuro nadie más enfrente esta contrariedad.

"(Nos gustaría) que hubiera una rúbrica con criterios de evaluación bien establecidos; también, en lugar de que hubiera una evaluación por pares, aumentarla a tres evaluadores, y que las respuestas y correos electrónicos sean los mismos para todos", subraya López.

Hasta el cierre de esta edición, Conacyt no dio respuesta a una solicitud de entrevista sobre el tema.


Aunado a su preocupación por esclarecer el proceso de evaluación y aprobación de las estancias posdoctorales, el grupo Jóvenes y Ciencia Mx señala que Conacyt no ha asignado 102 becas posdoctorales nacionales y 103 becas de posdoctorado para el extranjero.

Mediante datos consultados en el portal de Conacyt, junto con una solicitud de información al INAI, los jóvenes encontraron que en 2018 se otorgaron 752 becas nacionales, mientras que en 2019 fueron sólo 650. Una diferencia de 102 apoyos de este tipo, que constan de un monto único de 276 mil pesos para 12 meses, más 36 mil pesos en caso de que se requiera cambiar de entidad federativa.

Y en cuanto a las becas de estancia posdoctoral al extranjero, de las que se otorgaron 193 este año, la reducción en ese rubro es de 103 apoyos respecto al año pasado, cuando fueron 296.

"Tanto está afectando la austeridad del nuevo Gobierno que están apostando a quitarle a la ciencia, cuando la ciencia es un indicativo para el desarrollo de un país.

"Conacyt entonces prefiere tener un comedor gourmet y dejar 102 proyectos fuera que son en beneficio de la ciencia", dice Gladys Valencia, bióloga acuicultora.

En una nota aclaratoria publicada el 25 de julio, el Conacyt manifestó que "no se han implementado cambios sustanciales, con respecto al ejercicio 2018, en el presupuesto asignado para estancias posdoctorales, sabáticas, repatriaciones y retenciones", por lo que los investigadores subrayan que no hay pretexto para que no se otorguen las becas restantes.

"No queremos llegar a decir que se está moviendo el dinero de 200 becas, pero hasta que no demuestren lo contrario es un poco lo que dejan a la interpretación", opina Ulises Vera, uno de los doctores cuyos proyectos de estancia posdoctoral fueron rechazados.

A decir suyo, incluso es incorrecta la denominación de "beca" para estos apoyos, pues no se trata de un estímulo económico tradicional para concluir estudios u obtener un grado académico, sino que es más un ejercicio laboral que abona a la formación de especialistas, quienes retribuyen con nuevo conocimiento.

"La diferencia entre una estancia posdoctoral y otros programas de posgrado es que en realidad tienes que ir a desarrollar y entregar productos específicos durante un año.

"Lo que está pasando es que tenemos un Conacyt que no está midiendo sus actos; (estas) no son becas para gente que no quiera trabajar. Este es un trabajo que te implica desarrollar conocimiento en el corto y en el mediano plazo, y al final lo único que pedimos, al menos en esta situación, es que se nos diga por qué ese árbitro tomó esa decisión (de no entregarlas completas)".

En la carta dirigida el 20 de agosto a la titular del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, en la que le solicitan una reunión para poder tratar este tema y lo referente al proceso de evaluación y aprobación de las estancias, Jóvenes y Ciencia Mx exige una aclaración sobre por qué no se otorgaron el total de las becas en relación al año pasado.

Israel Sánchez

Reforma

Por: Redacción

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