Cierran los debates con ataques, ocurrencias y propuestas sin fondo

Entre descalificaciones, críticas, regaños de los moderadores y hasta la solicitud de un beso, transcurrió el tercer y último debate entre los candidatos a la Presidencia. Aunque el formato acordado consideraba preguntas extraídas de las redes sociales, los aspirantes se brincaron el esquema para confrontarse.

El abanderado de la alianza Todos Por México (PRI- Verde-Panal), José Antonio Meade, dedicó los primeros instantes de su participación en desear suerte a la Selección Mexicana de Futbol en el próximo mundial. Lanzadas las buenas vibras, destinó algunos segundos en responder la pregunta que le formularon sobre la brecha salarial que afecta a las mujeres. También aprovechó para cuestionar las propuestas en materia de crecimiento económico planteadas por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y las calificó como una película que ya se vio y que genera desempleo y pobres.

Pero López Obrador reviró afirmando que durante todo el periodo neoliberal en el que Meade ha participado en administraciones federales, no hubo crecimiento en el país. “Está muy desesperado Meade, yo no tengo la culpa de que estén ustedes empatados (con Ricardo Anaya), empatados hasta abajo, y piensan que aquí en el debate van a remontar 30 puntos que les llevo. Yo entiendo que estén desesperados, pero serénense”.   

Ricardo Anaya, de la coalición Por México Al Frente, también enfiló la artillería contra López Obrador. Lo acusó de que mientras fue jefe de Gobierno entregó contratos por 170 millones de pesos, vía adjudicación directa, al empresario José María Rioboó, quien perdió el proyecto de las pistas del nuevo aeropuerto. Pero López Obrador lo negó  y respondió que no es corrupto.    

Tras el cruce de señalamientos, el independiente Jaime Rodríguez “El Bronco” llamó al resto de contendientes a no pelear y darse un beso.  “Me divierto con ustedes, ahora dale un beso…ándale… dale un beso. México necesita de la unidad de todos, no de los pleitos”.

Anaya y Meade tuvieron su confrontación particular. El panista acusó al ex secretario de Hacienda de estar involucrado en los casos como la red internacional de corrupción de Odebrecht y en la “Estafa Maestra”. Y advirtió que de ganar la Presidencia meterá a la cárcel a Enrique Peña Nieto y a Meade.

Sin embargo, Meade contestó que el único candidato indiciado por un delito es Anaya.  

El abordaje sobre el futuro de la reforma educativa fue otro motivo de confrontación. López Obrador insistió que la suprimirá, aunque se dijo a favor de la evaluación a los maestros “sin persecución”. Por su parte, Meade y Anaya advirtieron efectos negativos con esa medida y recriminaron a AMLO su relación con Elba Esther Gordillo y con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

En la andanada de descalificaciones, Anaya acusó un posible pacto entre Peña Nieto y AMLO.   

Los presidenciables reiteraron algunas de sus propuestas: López Obrador repitió que combatir la corrupción permitirá ahorros para sacar adelante sus planes. Meade planteó la unificación de los servicios de salud. Jaime Rodríguez presumió que despidiendo a funcionarios flojos podría lograr ahorros por 12 mil millones de pesos. Mientras que Anaya anunció una serie de programas y políticas que tendrían como resultado la entrega de teléfonos celulares, tabletas, insulina y hasta paneles solares para ahorrar energía.

El regaño de la noche se lo llevó Jaime Rodríguez, reprendido por la moderadoraGabriela Warkentin por sacar un celular durante el debate. Los aspirantes presidenciales cerraron su participación con un minuto para conclusiones, que aprovecharon para pedir el voto.

 

El Informador 

Por: Redacción

Notas recientes

Facebook

Encuesta

¿Considera usted que el triunfo de la Selección Mexicana influya en el ánimo de los votantes durante los próximos comicios?
Comentarios