
La selección nacional de tenis de mesa protagonizó una destacada actuación en el Campeonato Centroamericano de la disciplina, el cual se celebró en San José, Costa Rica, y donde cosechó un total de 11 medallas: cuatro oros, cinco platas y tres bronces.
En la última jornada, los jugadores mexicanos lograron dos preseas plateadas en la modalidad por equipos en ambas ramas, luego de que el conjunto varonil y femenil fueron superados en la final por sus similares de Guatemala.
Este par de metales de segundo lugar se sumaron en el cierre del evento, pues en el arranque de las competencias, México se adjudicó cuatro preseas doradas por conducto de Arantxa Cossío y Rogelio Castro en individual y dobles mixto, así como en dobles varonil con Rogelio Castro y Axel Lovo.
Las tres platas restantes fueron de la autoría de Daniela Muñoz en individual y en conjunto con Axel Lovo en dobles mixto, así como en dobles varonil con la destreza de Andrés Ávila y Leonardo Pérez.
Por último, dos terceros lugares se consiguieron en dobles femenil con la dupla conformada por Arantxa Cossío y Daniela Muñoz, además de la obtenida por Andrés Ávila en individual varonil, con lo que México se ostentó como el mejor país de la región.
Con información de: La guardia.

Donde la competencia se ha mostrado muy intensa es en el PAN por la candidatura a la alcaldía de Chihuahua, uno de los bastiones que se considera que podría retener Acción Nacional y que sin duda es la joya de la corona para este partido, simbólicamente hablando a nivel federación, aunque en porcentaje de votación no sea tan importante en comparación al resto de las entidades y desde luego dentro del mapa nacional.
En ese escenario, resulta altamente trascendente que el panismo seleccione un perfil que retenga el poder frente a Morena y que de ahí aspire a tejer o reconstruir como oposición lo que vendrá tres años después hacia las elecciones federales y la presidencial del 2030.
De ese nivel es el significado político de mantener no solamente la capital sino a la mayoría de los municipios del Estado Grande de la República.
En este entorno, alguien que avanzó en la semana de manera significativa hacia ese objetivo, es sin duda el fiscal general del estado, César Jáuregui, el más político de los funcionarios de gabinete con el que cuenta la gobernadora Maru Campos y quien la ha venido acompañando ya en un largo recorrido dentro de las diferentes instancias, tanto legislativas, municipales como ahora en las estatales.
Y lo anterior, porque Jáuregui recibió en un convivio con los tres exgobernadores priista, Fernando Baeza, Reyes Baeza y Patricio Martínez, el espaldarazo a su perfil y el apoyo para ir en la contienda, una definición de los "ex's" tricolores de que seguirá existiendo el PRIAN en la capital para que logre conservar la administración municipal y aspire a recibir de Marco Bonilla, la estafeta para el período 2027-2030.
Y aunque Santiago de la Peña ha estado muy intenso y que quizás es el que más está haciendo uso de las redes sociales y asistiendo a eventos para ir promocionando más y que se conozca su aspiración por la alcaldía, César Jáuregui cuenta con el apoyo de lo duro el panismo y con los grupos al interior de Acción Nacional.
Y no solamente en el caso de los exgobernadores priistas, sino también de algunas mesas de empresarios importantes, como la mesa los martes donde está Alejandro Cano -quien por cierto fuera alcalde de Chihuahua- Anwar Elías Ortiz y Eugenio Baeza, entre otros empresarios que también ha manifestado su apoyo.
Asimismo, el sector religioso donde las iglesias protestantes o cristianas han manifestado su apoyo al Fiscal.
Habrá que ver cómo busca el secretario de gobierno empatar la ventaja que en las encuestas contra Jáuregui y si finalmente iría en Plan "B" y en fórmula con Jáuregui a la alcaldía y Santiago de la Peña, quien entra con todo para ver si amarra la candidatura la presidencia municipal, y caer en una coordinación de la diputación en el Congreso del Estado, así las cosas
