La cifra de muertos por inundaciones en Indonesia supera los 300

AGAM, Indonesia (AP).- Los equipos de rescate en la isla de Sumatra, Indonesia, se beneficiaron de una mejora en el clima el sábado, lo que les permitió recuperar más cuerpos al tiempo que luchaban por llegar a varias áreas que fueron impactadas por deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas que dejaron más de 300 muertos y decenas de desaparecidos.

Partes de Sumatra, conocida por sus exuberantes selvas tropicales, volcanes y cadenas montañosas, estaban en gran parte aisladas por carreteras dañadas y líneas de comunicación caídas, y dependían de aviones de transporte para entregar suministros de ayuda. Los esfuerzos de rescate también se vieron obstaculizados por la falta de equipo pesado.

Las lluvias monzónicas de la última semana hicieron que los ríos se desbordaran. La inundación arrasó con aldeas en las laderas de las montañas, se llevó a personas y sumergió miles de casas y edificios en las tres provincias de Sumatra del Norte, Sumatra Occidental y Aceh.

El número de muertos en Sumatra del Norte aumentó a 166, y 90 personas murieron en Sumatra Occidental. Los rescatistas también recuperaron 47 cuerpos en Aceh, dijo Suharyanto, jefe de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres. Aproximadamente 59 mil 660 familias desplazadas huyeron a refugios gubernamentales temporales.

Las autoridades utilizaron la siembra de nubes, que implica dispersar partículas en las nubes para crear precipitación, a fin de desviar la lluvia de las áreas donde se llevaban a cabo los esfuerzos de búsqueda y rescate, explicó Suharyanto, quien usa un solo nombre como muchos indonesios.

En el distrito de Agam, en la provincia de Sumatra Occidental, casi 80 personas seguían desaparecidas en tres aldeas, enterradas bajo toneladas de lodo y rocas. Había una necesidad desesperada de equipo pesado para llegar a posibles sobrevivientes. Los familiares lloraban cuando observaban a los rescatistas sacar cuerpos de una casa enterrada en la aldea de Salareh Aia.

Las imágenes también mostraron enormes pilas de troncos arrastrados a la orilla en la playa de Air Tawar en Sumatra Occidental, lo que generó preocupación pública sobre la posible tala ilegal que podría haber contribuido al desastre.

En la provincia de Aceh, en el extremo norte de Sumatra, las autoridades tuvieron dificultades para desplegar tractores y otros equipos pesados. Cientos de policías, soldados y residentes cavaron entre los escombros con sus manos desnudas, palas y azadas mientras la fuerte lluvia azotaba la región.

"Se cree que el número de muertos está aumentando, ya que muchos cuerpos aún están desaparecidos y no se ha podido llegar a los sitios donde se cree hay muchos otros", señaló Suharyanto.

Los reportes de televisión mostraron a dos rescatistas luchando contra fuertes corrientes en un pequeño bote de goma, moviéndose hacia un hombre aferrado a un cocotero.

"Hay muchos desafíos", expresó el gobernador de Aceh, Muzakir Manaf, tras declarar estado de emergencia hasta el 11 de diciembre para lidiar con el desastre. "Tenemos que hacer muchas cosas pronto, pero las condiciones no nos lo permiten".

Los medios locales reportaron que las inundaciones repentinas en el distrito de Bireuen en Aceh colapsaron nueve puentes, paralizando el transporte de dos vías desde la ciudad de Medan en Sumatra del Norte hasta Banda Aceh y obligando a los residentes a cruzar el río de aldea en aldea en bote.

Fue el desastre natural más reciente en golpear a Indonesia, que es frecuentemente afectada por terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis debido a su ubicación en el "Anillo de Fuego", un arco de volcanes y fallas en la Cuenca del Pacífico.

Las lluvias estacionales frecuentemente causan inundaciones y deslizamientos de tierra en Indonesia, un archipiélago de 17 mil islas donde millones de personas viven en áreas montañosas o cerca de fértiles llanuras aluviales.

 

 

Con información de: Proceso.

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Loera y Mata se retan a debatir en medio de disputa por reforma a la Ley de Aguas Nacionales

 La tensión política en torno a la reforma a la Ley de Aguas Nacionales escaló luego de un intercambio directo entre el senador de Morena, Juan Carlos Loera, y el director general de la Junta Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua, Mario Mata.

El desencuentro surgió en un chat donde Loera señaló a Mata como parte de un “grupo violento” y lo acusó de recurrir a agresiones físicas ante la falta de argumentos. Mata respondió de inmediato, rechazando categóricamente las acusaciones y negando haber agredido o mandado agredir a alguien.

“No sé a qué te refieres, estimado Juan Carlos. Nunca he agredido a nadie ni mandado agredir. Acepto tu reto y pon el lugar y la fecha”, escribió Mata, quien además exigió aclaraciones frente a lo que calificó como señalamientos infundados.

El intercambio terminó convirtiéndose en un reto público a debatir, aunque ninguno de los dos ha anunciado hasta ahora la fecha, el formato o el lugar donde podría realizarse el encuentro.

La discusión se da en medio del creciente debate nacional sobre la reforma a la Ley de Aguas Nacionales, un tema que ha encendido fricciones entre distintos actores políticos y sectores productivos, especialmente en Chihuahua, entidad históricamente marcada por disputas sobre uso y control del agua.

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