
El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada, informó que el Gobierno del Estado analiza la colocación de trampas de monitoreo para el gusano barrenador, como parte de las acciones preventivas para evitar su ingreso y detectar de manera oportuna cualquier posible presencia en territorio chihuahuense.
Explicó que estas medidas forman parte de una estrategia de vigilancia sanitaria que ya contempla restricciones al flujo de ganado proveniente del lado estadounidense, con el fin de reducir riesgos de propagación.
“Se busca colocar trampas de monitoreo para evitar que el gusano barrenador esté en Chihuahua. Ya se comenzó a evitar el flujo de ganado del lado americano hacia el lado mexicano. No era un gran problema, ya que no era un gran flujo de volumen, pero ya se están tomando las medidas pertinentes y poniendo restricciones para tratar de evitar ese riesgo”, señaló.
El funcionario destacó que incluso en Estados Unidos se han comenzado a aplicar estrategias similares a las que México ha utilizado previamente, basadas en la regionalización del riesgo sanitario.
Asimismo, indicó que uno de los principales factores de atención es el clima, debido a que las condiciones meteorológicas podrían facilitar la dispersión de la plaga.
“El riesgo que se tiene es el tema del clima, es decir, cuando haya tormentas que puedan ayudar a este tipo de plaga. El desierto de alguna manera sigue siendo una barrera natural, pero nosotros tenemos que seguir aplicando los protocolos que nos han funcionado”, añadió.
Asimismo, precisó que estas acciones se están implementando principalmente en la zona norte del estado y no se descarta extenderlas hacia el sur como parte del reforzamiento de la vigilancia sanitaria.
Cabe recordar que en Texas se han confirmado 15 casos de gusano barrenador desde el inicio del brote, de los cuales 12 permanecen activos y 3 han sido clasificados como inactivos.