
El incendio registrado en el centro de acopio de neumáticos del relleno sanitario fue controlado por elementos del Departamento de Bomberos y Protección Civil, quienes evitaron que el fuego se propagara al resto de las más de 3 mil 500 llantas almacenadas en el lugar.
El director de Protección Civil, Sergio Rodríguez, aclaró que, aunque el siniestro ya no representa riesgo de expansión, aún no ha sido extinguido por completo.
“Es un incendio que ya lo tenemos controlado, más no extinguido. Está controlado, no hay riesgo de que se propague; hicimos una labor de contención con sofocamiento a través de tierra y enfriamiento con agua”, explicó.
Mencionó que el trabajo preventivo realizado desde el año pasado fue determinante para evitar una afectación mayor, ya que el centro de acopio fue dividido en secciones para reducir el riesgo de propagación en caso de un incendio.
“Gracias a ese seccionamiento de llantas se logró que no se propagara ese incendio más fuerte”, señaló.
De acuerdo con la estimación preliminar, alrededor de 300 a 350 neumáticos resultaron afectados, una cantidad menor si se considera que en el sitio se almacenan aproximadamente 3 mil 500 llantas de distintos tamaños.
El reporte al sistema de emergencias 911 se recibió a las 11:53 de la noche. La primera unidad de Bomberos solicitó refuerzos y finalmente participaron seis máquinas extintoras y dos cisternas para combatir el fuego.
El abastecimiento de agua se realizó desde un pozo ubicado en el relleno sanitario, aunque durante la madrugada se presentaron algunas complicaciones por una falla en el suministro eléctrico que interrumpió momentáneamente el servicio.
Las autoridades informaron que el incendio quedó controlado entre las 3:00 y 4:00 de la madrugada, tras intensas labores de remoción del material con apoyo de maquinaria pesada proporcionada por una empresa que construye un edificio cercano.
El director explicó que el proceso de extinción continuará mediante la técnica de sofocación, que consiste en cubrir con tierra las llantas incendiadas para eliminar el oxígeno y detener la combustión, mientras se mantienen líneas de agua para reducir la temperatura y proteger tanto a la maquinaria como a los operadores.
“El incendio lo vamos a controlar la gran mayoría con sofocación. Lo vamos a tapar con tierra y tendremos líneas preventivas de agua para bajar la temperatura y brindar seguridad durante las maniobras”, indicó.
Las autoridades estiman que, si las condiciones permanecen favorables y los trabajos continúan de manera ininterrumpida, este mismo día podrían alcanzar un avance cercano al 90 por ciento en la extinción total del incendio.