
Ciudad de México, 06/08/26 (Más).- La inseguridad y la inflación continúan afectando la operación de las tiendas de abarrotes y pequeños comercios en México, al grado de que nueve de cada 10 negocios incrementaron sus precios durante el primer semestre de 2026 para hacer frente al aumento en sus costos de operación y a las pérdidas derivadas de la delincuencia.
De acuerdo con información basada en la edición número 27 de la Encuesta Nacional El pulso de la tiendita de barrio, elaborada por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el estudio fue aplicado a tres mil 500 propietarios de establecimientos en todo el país y documenta que la inseguridad y el encarecimiento de insumos son los principales retos para el sector.
La encuesta señala que el 56.8 por ciento de los comerciantes afirmó no haber sido víctima de algún delito en lo que va del año; sin embargo, el resto reportó diversos ilícitos que afectan directamente la rentabilidad de sus negocios.
Entre quienes sufrieron algún delito, el 51.6 por ciento indicó que el robo hormiga fue la principal afectación. La extorsión ocupó el segundo lugar con el 20.1 por ciento de los casos, seguida por actos de corrupción con 16.5 por ciento y asaltos con violencia, reportados por el 13 por ciento de los comerciantes.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, advirtió que la extorsión mantiene una tendencia creciente y explicó que las cuotas mínimas exigidas por grupos delictivos pasaron de 200 a 500 pesos. Añadió que este delito registra mayor incidencia en entidades como Ciudad de México, Estado de México, Sinaloa, Zacatecas, Tamaulipas, Chiapas, Guerrero y Guanajuato.
El estudio también advierte que la inseguridad impacta la cadena de suministro. El 51 por ciento de los tenderos reportó afectaciones por robos o incendios de camiones repartidores, lo que provoca retrasos en el abastecimiento de mercancías y disminuye las ventas debido al temor de los consumidores.
Asimismo, la ANPEC señaló que en algunas regiones del país organizaciones criminales han comenzado a controlar la distribución de productos básicos como cigarros, pollo, huevo y granos, además de imponer condiciones para su comercialización y precios de venta.
En materia económica, el 89.4 por ciento de los comerciantes consideró que la inflación ha afectado más a sus negocios que durante el año anterior. Además, el 91.3 por ciento informó incrementos en los precios aplicados por proveedores, situación que redujo sus márgenes de ganancia.
Otro de los factores que presiona las finanzas de los pequeños comercios es el costo de la energía eléctrica. El 83.1 por ciento de los encuestados identificó el recibo de luz como el gasto más difícil de cubrir, mientras que el 76.7 por ciento aseguró que fue el servicio con mayor incremento durante el primer semestre de 2026.
Ante este panorama, el 81.9 por ciento de los comerciantes optó por reducir sus utilidades para conservar a sus clientes; sin embargo, el 89.1 por ciento finalmente trasladó parte de los incrementos a los precios de venta para mantener la operación de sus establecimientos.
La encuesta también refleja cambios en los hábitos de consumo de la población. Mientras hace algunos años el ticket promedio de compra rondaba los 50 pesos, actualmente las adquisiciones más comunes se ubican entre 100 y 200 pesos, como consecuencia del aumento en los precios de productos de consumo cotidiano.
La ANPEC recordó que en México operan más de un millón 200 mil pequeños comercios, los cuales representan un componente importante de la economía local al generar empleo, ofrecer abasto de proximidad y mantener jornadas laborales de entre 14 y 16 horas para atender a sus comunidades.
Con información de Massinformación.