
Al menos 10 personas fueron asesinadas durante el sábado, previo a la "Marcha por la Paz", convocada por más de 30 organizaciones civiles este domingo en Culiacán, Sinaloa.
De acuerdo con fuentes de seguridad y reportes de medios locales, las ejecuciones se distribuyeron en diversos puntos de la entidad. Dos hombres fueron localizados dentro de bolsas de plástico con huellas de tortura; un cuerpo más fue abandonado a un costado de la carretera con impactos de bala, y una mujer fue acribillada a tiros a bordo de una camioneta. En Mazatlán se reportaron cinco asesinatos, entre ellos el hallazgo de una mujer y un hombre con huellas de violencia, así como tres masculinos ejecutados en hechos violentos distintos que además dejaron dos personas heridas. En Escuinapa fue localizado el cuerpo de una mujer a la orilla de una carretera, también con heridas provocadas por proyectil de arma de fuego.
Colectivos de búsqueda de personas desaparecidas y familiares de víctimas marcharon por las calles de la capital sinaloense bajo la consigna "Sinaloa nos une, el grito de paz nos mueve". Con pancartas en las que se leía "No queremos miedo, queremos paz" o "Cuando una madre llora, lloramos todas", los manifestantes exigieron garantías de seguridad para la población.

Tras perder la encuesta para la candidatura a la gubernatura, Andrea Chávez resulta sorpresivamente designada como coordinadora en Ciudad Juárez, sin un proceso de consulta municipal previo que valide dicha encomienda.
El episodio deja al descubierto la mecánica real con la que opera ;Morena.
Las encuestas, vendidas insistentemente como “la voz inobjetable del pueblo” terminan convertidas en meros instrumentos normativos que se interpretan, ajustan o archivan según la conveniencia de la cúpula del partido.
Tras bambalinas, la retórica del “pueblo decide” cede su lugar a la negociación de siempre; premios de consolación, reparto de cuotas, vetos estratégicos y acomodos de última hora
