
Diputadas de Morena reaccionaron de forma agresiva luego de que la legisladora federal del PAN, Rocío González Alonso, las encarara calificando a la administración federal como un "narcogobierno". y a la bancada morenista como “nardo diputados”.
El enfrentamiento inició cuando la también panista Eva María Vásquez Hernández cuestionó en tribuna el endeudamiento público, el empleo informal y el costo financiero del país. Durante su intervención, Vásquez tildó de "narcodiputados" a los integrantes de la bancada oficialista, acusándolos de tener vínculos con la delincuencia organizada y de encubrir a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar.
Ante estos señalamientos, legisladoras de Morena abandonaron sus curules y se dirigieron hacia el sector del PAN, momento en el que Rocío González, diputada panista por Chihuahua, avanzó al pasillo central para respaldar la postura de su compañera y confrontar a la bancada morenista.
El acto detonó una reacción violenta por parte de las legisladoras de Morena, quienes respondieron con gritos, insultos e intentos de agresión física contra la diputada chihuahuense, mientras la Mesa Directiva intentaba restablecer el orden en el recinto.

Tras perder la encuesta para la candidatura a la gubernatura, Andrea Chávez resulta sorpresivamente designada como coordinadora en Ciudad Juárez, sin un proceso de consulta municipal previo que valide dicha encomienda.
El episodio deja al descubierto la mecánica real con la que opera ;Morena.
Las encuestas, vendidas insistentemente como “la voz inobjetable del pueblo” terminan convertidas en meros instrumentos normativos que se interpretan, ajustan o archivan según la conveniencia de la cúpula del partido.
Tras bambalinas, la retórica del “pueblo decide” cede su lugar a la negociación de siempre; premios de consolación, reparto de cuotas, vetos estratégicos y acomodos de última hora
