En apego a indagatorias a cargo de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia, elementos de la Agencia Estatal de Investigación capturaron a tres presuntos agresores de mujeres en la ciudad de Chihuahua.
Las detenciones, luego de que los uniformados cumplimentaron órdenes de aprehensión obsequiadas por jueces adscritos al Tribunal Mixto Especializado en Violencia de Género del Distrito Judicial Morelos.
La primera actuación policial, se efectuó en el Complejo Industrial Chihuahua, contra Lorenzo M. C.; la segunda detención se desarrolló en la colonia Obrera, en donde capturaron a Luis Arturo C. A. y la tercera, mediante orden de aprehensión, fue en la Plaza de la Tecnología de la colonia Centro, en contra de Jesús José C. V.
Los tres fueron presentados ante Jueces de Control en donde agentes del Ministerio Público de la Unidad de Investigación de Violencia Familiar les habrán de formular imputación por presuntamente ejercer actos abusivos de poder, tendientes a dominar, controlar y agredir a sus víctimas.
**De acuerdo con las leyes y normas vigentes, los imputados se presumen inocente mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por la autoridad judicial (artículo 13 del Código Nacional de Procedimientos Penales).

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
