
Participarán más de 90 jóvenes con presentaciones de reguetón, jazz, porristas, hip hop, contemporáneo, entre otras
Más de 90 jóvenes de Meoqui y la región realizarán presentaciones de reguetón, jazz, porristas, hip hop, contemporáneo y otras expresiones de danza moderna, en el Festival “Baila, Siente y Expresa”, este viernes 16 de mayo en punto de las 7 de la tarde en la explanada de la Presidencia Municipal.
“Este festival busca brindar un espacio diferente a lo que usualmente tenemos en Meoqui, dándole a los jóvenes la oportunidad de expresarse a través de la danza”, expresó Zenyith Pérez, directora de Desarrollo Social de Meoqui, quien añadió que desde el inicio de la Administración de la alcaldesa Miriam Soto, se ha trabajado por abrir espacios de expresión cultural, tanto para apoyar a los artistas locales como para fomentar la participación ciudadana en eventos que promuevan la cultura y el arte.
Finalmente, comentó que el evento será completamente familiar y se espera la asistencia de academias de danza del municipio, con el objetivo de que la ciudadanía pueda conocer el trabajo que realizan estas instituciones y en su caso, integrarse a alguna de ellas: “Los esperamos este viernes 16 de mayo a las 7 de la tarde en la explanada de la presidencia. Será un evento lleno de energía, creatividad y talento joven”, concluyó la directora de Desarrollo Social.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
