
CULIACÁN, Sin. (apro).- Una vez más se realizó un cateo al interior del penal de Aguaruto, en donde autoridades federales lograron el aseguramiento de 13 armas, drogas y aparatos de comunicación.
La revisión se llevó a cabo en los módulos 8 y 21 del penal, donde autoridades aseguraron 10 armas cortas, tres largas, cargadores abastecidos calibre 7.62 x 39 mm y 9 mm así como más de 500 dosis y cigarros de marihuana, 12 botellas de licor, 40 celulares y 12 radios.
Este es el segundo cateo realizado en agosto, siendo el más reciente el viernes 15 en donde aseguraron 7 armas cortas y 8 cargadores abastecidos junto a drogas, celulares y radios.
En julio último se reportaron dos enfrentamientos en el penal provocando más cateos al interior del mismo.
Tras enfrentamientos en módulos 21, 15, 11 el día 4 y en módulo 17 día 5 de julio que dejaron cuatro personas fallecidas, se ejecutaron dos cateos en el penal, localizando más de 80 celulares, 70 cuchillos, radios de comunicación, entre otros objetos prohibidos.
En el primer semestre del año se han realizado al menos 20 cateos y en todos ellos el hallazgo de armas de diversos calibres tanto largas como cortas, internet satelital Starlink, celulares y radios, así como drogas y dinero en efectivo.
Con información de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
