Al medio día del lunes 25 de mayo de 2025, Ismael ‘El Mayo’ Zambada se declaró culpable de generar narcotráfico durante más de 50 años en México y Estados Unidos.
Ante la corte federal de Brooklyn, Nueva York, presidida por el juez Brian Cogan, el capo mexicano de 75 años (nacido en 1950) narró en sólo siete minutos su historia criminal, para así evitar un juicio que podría llevarlo a la pena de muerte en Estados Unidos.
Vestido con una camiseta azul de la prisión sobre una camisa naranja de manga larga, el hombre que dirigió al Cártel de Sinaloa llegó ante la autoridad estadounidense caminando con una ligera cojera.
Aunque su sentencia definitiva llegará en 2026, probablemente nunca más se le volverá a ver o escuchar ante medios informativos, pues tras reconocer conspiración para cometer extorsión y dirigir una organización criminal, dos cargos mayores por narcotráfico, ahora sostendrá encuentros completamente privados ante la justicia estadounidense, para así negociar algunos privilegios para su estancia definitiva en la cárcel.
En palabras del capo, su historia delictiva comenzó a los 19 años, cuando sembró una planta de marihuana en 1969. Al cumplir 30 años, comenzó a operar en el Cártel de Sinaloa junto a Joaquín ‘Chapo’ Guzmán.
La detención de ‘El Mayo’ Zambada ocurrió el 25 de julio de 2024, luego de que Joaquín Guzmán López, hijo del ‘Chapo’ Guzmán, lo engañó, traicionó y entregó en contra de su voluntad a las autoridades de EU.
Reconoció que durante más de 50 años transportó más de 1.5 millones de kilogramos de cocaína, recaudando cientos de millones de dólares al año.
Sostuvo que el Cártel de Sinaloa sobornaba a políticos y policías mexicanos para proteger su droga, y afirmó que ordenó a hombres armados bajo su mando asesinar a rivales.
Zambada reconoció la muerte de lo que dijo eran muchas personas inocentes y pidió perdón a los que sufrieron o se vieron afectados por su accionar.
“Reconozco el enorme daño que las drogas ilegales le han causado a personas en Estados Unidos y México (...) Me disculpo por todo eso y asumo la responsabilidad de mis actos”.
Frank Perez, abogado de Zambada, enfatizó que el acuerdo de culpabilidad no obliga a su cliente a cooperar con los investigadores del gobierno. Tras salir del tribunal federal, el litigante precisó que su cliente nunca quiso ir a juicio, pero una vez que la pena de muerte se le retiró, su “enfoque cambió a aceptar la responsabilidad y seguir adelante”.
Frank Perez hizo público ante los medios informativos un mensaje para sus allegados:
"Mi cliente (...) hace un pedido a la población de Sinaloa para que mantenga la calma, actúe con moderación y evite la violencia", el mensaje es en referencia a las confrontaciones que se desataron tras su detención en Texas, 25 de julio de 2024, tras lo que se consideró una traición por parte de uno de los hijos del ‘Chapo’ Guzmán.
"El derramamiento de sangre no sirve para nada, sólo profundiza las heridas y prolonga el sufrimiento. Insta a su comunidad a mirar hacia la paz y la estabilidad para el futuro del estado", señaló en la declaración.
El juez instructor Brian Cogan fijó para el 13 de enero de 2026 el anuncio de su sentencia.
Con información de El Economista.