
Se prevé que Nicolás Maduro enfrente un juicio histórico en Nueva York acusado de liderar una red criminal transnacional vinculada al narcotráfico y al terrorismo. Según la Corte Federal, durante más de dos décadas colaboró con cárteles mexicanos, las FARC y otras organizaciones armadas para traficar cocaína hacia EU
Nicolás Maduro Moros, expresidente de Venezuela, enfrentará juicio en el Distrito Sur de Nueva York por su implicación en una vasta red internacional de narcotráfico y terrorismo.
De acuerdo con el documento judicial revelado por la Corte Federal estadounidense, Maduro y otros altos funcionarios de su régimen están acusados de conspirar durante más de dos décadas para importar toneladas de cocaína a los Estados Unidos en alianza con cárteles mexicanos y grupos armados colombianos.
Según el escrito de acusación difundido por el tribunal, Maduro es señalado como líder de una organización criminal transnacional que colaboró con los cárteles del narcotráfico más peligrosos del continente. Entre ellos figura el Cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera, quien, según el documento, financió laboratorios de cocaína en Colombia alrededor de 2011. La droga producida ahí era transportada bajo protección de las FARC hacia Venezuela, con apoyo de funcionarios venezolanos. Posteriormente, era enviada hacia pistas clandestinas controladas por figuras cercanas a Maduro, como el militar Carvajal Barrios, para su distribución internacional.
La acusación también detalla que desde aproximadamente 1999 hasta al menos 2025, Maduro, junto con Diosdado Cabello Rondón, Ramón Rodríguez Chacín, Cilia Flores, y otros miembros del régimen, se aliaron con grupos armados como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Tren de Aragua (TdA), y cárteles como los Zetas y el de Sinaloa.
Uno de los implicados clave en esta red es Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, líder del Tren de Aragua, señalado como uno de los principales facilitadores del trasiego de drogas y violencia transfronteriza.
Los cargos formales incluyen conspiración para cometer narcoterrorismo y tráfico internacional de cocaína. El documento indica que desde 1999 los acusados utilizaron su poder político para proteger las operaciones de tráfico, sobornar a funcionarios judiciales, otorgar pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y facilitar vuelos clandestinos.
En uno de los casos descritos, se reporta que en 2013, meses después de asumir la presidencia, Maduro autorizó el envío de 1.3 toneladas de cocaína desde el aeropuerto de Maiquetía hacia París, droga que fue posteriormente incautada por autoridades francesas.
Además, se expone cómo el régimen venezolano utilizó su estructura de poder para enriquecerse y consolidar su control interno mediante un sistema de corrupción alimentado por el narcotráfico. Los fiscales aseguran que estas actividades no fueron acciones aisladas, sino parte de una política de Estado respaldada por altos funcionarios civiles y militares, con conocimiento directo de Maduro.
En el documento también se describe que Ramón Rodríguez Chacín operó un centro de entrenamiento militar con miembros de las FARC en Barinas, y que aceptó sobornos para evitar extradiciones de narcotraficantes. Este vínculo entre el Estado venezolano y grupos armados se extendía al suministro de armas, protección y coordinación logística.
El Departamento de Justicia estadounidense argumenta que estas alianzas criminales causaron un daño directo al sistema judicial, la democracia y la seguridad de la región, permitiendo que miles de toneladas de cocaína llegaran a territorio estadounidense. Según la acusación, los implicados podrían enfrentar penas que incluyen cadena perpetua si son hallados culpables de los delitos bajo el Título 21 del Código de los Estados Unidos, Sección 960a. El juicio marcará un hito en la justicia internacional, pues coloca en el banquillo a un jefe de Estado por su presunta colaboración directa con organizaciones narcoterroristas como parte estructural de su régimen. La Corte del Distrito Sur de Nueva York ya ha comenzado a recibir evidencia, testimonios y registros que documentan las operaciones criminales transnacionales dirigidas desde el alto mando del chavismo. MasInformación