
“Cooperación sí; persecución no”: Brenda Ríos denuncia campaña de desinformación y advierte patrón de ataques contra mujeres de Morena
La diputada local de Morena, Brenda Ríos, fijó una postura pública ante los hechos registrados durante las últimas dos semanas en torno a la presidenta municipal de Guadalupe y Calvo, Ana Laura González, al advertir que la difusión y amplificación de información falsa no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de una estrategia de descalificación política que ha escalado incluso desde el interior del propio movimiento.
El contexto inmediato se origina con la circulación, a inicios de enero, de videos virales donde aparecen dos mujeres realizando disparos al aire durante celebraciones de Año Nuevo. A partir de esas imágenes, comenzó a difundirse la versión —sin sustento— de que se trataba de funcionarias municipales de Guadalupe y Calvo. El Ayuntamiento desmintió oficialmente dicha información, aclarando que ninguna de las personas del video forma parte de la administración municipal.
Pese a este desmentido, la versión falsa continuó replicándose. En un primer momento, fue amplificada por dirigentes y coordinadores de la oposición, particularmente del PAN y del PRI, así como por actores del Gobierno del Estado. Posteriormente, el señalamiento fue retomado por legisladores federales y locales, aun cuando ya existía información oficial que lo desmentía.
En paralelo a la difusión de la noticia falsa, la presidenta municipal solicitó apoyo federal en materia de seguridad, petición que fue públicamente descalificada desde el Gobierno del Estado. En declaraciones ampliamente difundidas, se reprochó a autoridades municipales el “ir a llorar” ante el secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch.
En su posicionamiento, Brenda Ríos responde directamente a ese señalamiento al afirmar que solicitar respaldo entre órdenes de gobierno no es una debilidad, sino una obligación institucional en contextos de violencia.
El comunicado de la diputada también pone el acento en el papel de un legislador del propio movimiento, quien —a diferencia de otros actores— intensificó los ataques contra la presidenta municipal. Al señalar que “preocupa que voces del ámbito legislativo, particularmente quienes de manera reiterada han dirigido ataques exclusivamente contra mujeres del movimiento, opten por amplificar versiones falsas ya desmentidas”, se entiende que la referencia alude al senador Juan Carlos Loera de la Rosa.
El senador no solo replicó la versión desacreditada, sino que cuestionó públicamente la residencia de la presidenta municipal, poniendo en duda su legitimidad territorial. Esta conducta, advierte Ríos, no es un hecho aislado, sino parte de un patrón reiterado de ataques contra mujeres de Morena, que ha alcanzado en distintos momentos a la delegada federal de Bienestar, a la propia diputada Brenda Ríos y a otras legisladoras y funcionarias, quienes han acusado públicamente violencia misógina y descalificaciones sistemáticas provenientes del mismo actor.
En contraste con estos señalamientos, tres diputadas locales de Morena acudieron personalmente a Guadalupe y Calvo para acompañar a la presidenta municipal y expresar respaldo político en territorio. Asimismo, el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado desmintió públicamente la información falsa, fijando postura institucional en defensa de la alcaldesa.
Este contraste es retomado en el posicionamiento cuando la diputada afirma que “la distancia territorial no puede convertirse en distancia ética ni en ausencia de solidaridad”. En el contexto político local, se entiende que esta frase alude a las descalificaciones emitidas desde fuera del estado, incluso desde El Paso, Texas, donde reside el senador que ha encabezado los señalamientos más severos, mientras la presidenta municipal gobierna en territorio, desde la Sierra, enfrentando un contexto de alta complejidad.
Brenda Ríos advirtió también un doble rasero en el tratamiento político y mediático del caso, al contrastar el escrutinio contra Guadalupe y Calvo con la situación de otros municipios del estado, incluida la capital, donde la violencia ha dejado múltiples víctimas en las primeras semanas del año sin un linchamiento político comparable.
Finalmente, la diputada reiteró su respaldo total a Ana Laura González como autoridad legítima y como compañera del movimiento, y llamó a que las diferencias políticas se procesen por vías institucionales, con apego a la verdad, a los derechos humanos y a los principios de la Cuarta Transformación.
“La democracia no se fortalece con campañas de desinformación ni con ataques sistemáticos contra mujeres. Se fortalece con cooperación institucional y responsabilidad política”, concluyó.
Cooperación sí; persecución no.