La fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, se mudó en febrero de un apartamento en Washington a una base militar cuya ubicación no ha trascendido, informó este martes The New York Times citando a personas familiarizadas con el asunto.
De acuerdo con las fuentes, la medida responde a una serie de amenazas de cárteles de la droga y críticas por su gestión del caso sobre el delincuente sexual Jeffrey Epstein que han sido detectadas por las fuerzas del orden federales.
Un factor desencadenante fue el aumento de las amenazas tras el secuestro y el procesamiento del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero, según un alto funcionario con conocimiento directo de la situación, que habló bajo condición de anonimato.
Bondi es la última funcionaria del Gobierno en mudarse a alojamientos fuertemente vigilados en instalaciones militares en Washington o sus alrededores, ante el peligro que representan delincuentes, adversarios extranjeros y manifestantes.
Con información de Actualidad.rt

Fue la misma federación quien confirmó que de los dos presuntos agentes de la CIA en el operativo del desmantelamiento del narcolaboratorio, uno de ellos entró con diplomático y el otro como “visitante”.
La pregunta sigue en el aire sin ser aclarada, ¿El gobierno federal no sabía nada?
Hay que recordar que tanto la Secretaría de Relaciones Exteriores como el Instituto Nacional de Migración son los que controlan pasaportes diplomáticos e inmigración.
Qué otros personajes no estarán paseando por el país.
