
Un caso reciente atendido por el Registro Civil, en coordinación con autoridades estatales, puso en evidencia una problemática poco visible pero de gran relevancia, menores sin registro oficial y una madre que nunca contó con acta de nacimiento, lo que dejó al descubierto vacíos legales que complican el acceso a la identidad y la protección de derechos básicos.
La coordinadora del Registro Civil en Ciudad Juárez, Karla Ivette Gutiérrez Isla, informó que dos menores, hermanos del fallecido Eithan Daniel, ya fueron registrados de manera oficial luego de que el DIF Estatal asumiera su tutela. Esto ocurrió tras determinarse que los abuelos paternos no eran aptos para hacerse cargo de su cuidado, por lo que los niños quedaron bajo resguardo de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
En el proceso de registro, el menor de mayor edad fue inscrito únicamente con los apellidos de la madre, debido a que no existe certeza sobre la identidad del padre. En el caso del hermano de tres años, sí fue posible establecer y registrar a ambos progenitores. Debido a que los padres se encuentran detenidos, los trámites no se realizaron con su presencia directa, sino mediante la figura legal de “persona distinta”, en este caso representada por la autoridad estatal que actualmente ejerce la tutela de los menores.
El caso también reveló una situación aún más compleja, la madre de los niños no cuenta con acta de nacimiento, es decir, legalmente no tiene identidad registrada. Ante ello, la Fiscalía inició un proceso de identificación mediante una “cédula de persona sin filiación”; sin embargo, al tratarse de una persona mayor de edad, el procedimiento para obtener su acta debe llevarse a cabo por la vía judicial.
Esto implica promover un juicio para acreditar la inexistencia de registro y solicitar formalmente la expedición del documento ante el Registro Civil. No obstante, debido a su situación legal actual, la mujer no puede iniciar este proceso, ya que su condición de detención limita su capacidad de gestión y el ejercicio de sus derechos en este momento.
De manera preliminar, autoridades señalaron que la madre podría no contar con estudios formales, aunque esta información no ha sido plenamente confirmada.
Uno de los aspectos más delicados del caso fue la situación del menor Eithan, quien falleció sin haber sido registrado previamente. De acuerdo con la normativa vigente, para emitir un acta de defunción es indispensable que la persona esté identificada; de lo contrario, el cuerpo podría ser enviado a una fosa común como persona desconocida.
Ante la gravedad del caso, el Registro Civil, en coordinación con la Fiscalía, llevó a cabo un procedimiento extraordinario que permitió integrar la documentación necesaria para su registro. Entre los elementos considerados estuvieron declaraciones de los padres reconociendo al menor, una copia certificada de su certificado de nacimiento, reportado como extraviado, identificaciones oficiales y el acta de nacimiento del padre, de nacionalidad estadounidense.
Con esta información, se logró generar primero el acta de nacimiento de Eithan y posteriormente su acta de defunción, evitando que fuera registrado como persona no identificada. El proceso se realizó en tiempo récord, incluso fuera de horario laboral, con el objetivo de permitir que el menor pudiera ser despedido de manera digna, en apego a sus derechos humanos y a los procedimientos legales correspondientes.