La aplicación de estudios de laboratorio realizados por especialistas de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estado, permitió obtener la identidad de dos cuerpos sin vida localizados el 24 de enero del 2025, en el lugar conocido como El Willy, del ejido Ignacio Zaragoza, municipio de Casas Grandes.
Procedimientos técnicos científicos que identificaron los restos óseos que pertenecían a Kevin Manuel J. C., quien tenía 21 años el 22 de junio de 2024, cuando se reportó que ese día fue visto por última vez en el municipio de Nuevo Casas Grandes.
De la misma forma, se identificó los restos óseos de quien respondía a Braulio Manuel M. R., quien tenía 38 años de edad cuando desapareció el 20 de junio de 2024, fecha en la que fue visto por última vez en Nuevo Casas Grandes.
La Fiscalía General del Estado, a través del Ministerio Público de la Fiscalía de Distrito Zona Noroeste, realizó los protocolos de notificación a familiares del resultado de los cotejos positivo obtenidos con base a dictámenes periciales en materia de genética forense el pasado viernes 7 de marzo.
Procediendo a la entrega de los restos de las víctimas a sus familiares para la realización de los actos luctuosos y ceremonias fúnebres correspondientes.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
