Un padre de familia, colocó la imagen de búsqueda de su hijo, quien cuenta con problemas de salud mental y al cual no localizan desde el pasado 17 de julio, luego que fuera detenido por la policía municipal.
Según relató, el pasado 17 de julio, la policía municipal detuvo a Omar Javier Hernández Orozco, quien en un momento por su condición mental se “puso agresivo”.
Omar Javier Hernández, de 41 años de edad está en tratamiento, y tras su detención fue llevado a la Comandancia Sur donde le informaron al padre que tenían llenó el cupo, por lo que lo iban a trasladar a la Comandancia Norte, lapso en el que le solicitaron presentara documentación para que recibiera atención médica.
El padre fue a conseguir los documentos y cuando llegó a la Comandancia Norte indicó que su hijo ya había sido liberado sin previo aviso a la familia, "me lo soltaron, enfermo y en tratamiento, y no avisaron que lo soltaron", confirmó.
Relató que desde el 17 de julio ha acudido a las comandancias y a la Fiscalía General del Estado en busca de ayuda, pero no ha obtenido información sobre el paradero de su hijo, incluso ha solicitado que se revisen las cámaras de seguridad para al menos saber " para dónde ganó", y no ha tenido respuesta.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
