
CULIACÁN, Sin. (apro).- La fiscal Claudia Zulema Sánchez Kondo nombró esta tarde como vicefiscal general a José Roberto Quiñónez Coronado, en sustitución de Dámaso Castro Saavedra, quien solicitó su licencia sin goce de sueldo de la corporación.
Castro Saavedra se separó del cargo mientras se realiza la investigación en México por las acusaciones en su contra por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos que lo vincula con los Chapitos.
En un primer momento, la Fiscalía se mantuvo firme en mantenerlo en el cargo, sin embargo, con las licencias solicitadas por el gobernador Rubén Rocha Moya y el alcalde Juan de Dios Gámez Mendivil la noche del 1 de mayo, la presión de mantener a Castro Saavedra en el cargo se incrementó hasta que ayer se hizo pública su separación del cargo.
El nuevo vicefiscal general venía de ocupar el cargo de vicefiscal de la zona centro, el cual fue ocupado por Claudia Zulema Sánchez Kondo hasta antes de ser nombrada fiscal general de Sinaloa.
El funcionario tiene origen como agente del ministerio público en Chihuahua y a partir de 2014 titular de la Unidad de Delitos Sexuales y Contra la Familia en la región centro norte de Sinaloa.
La fiscal nombró a forma de enroque a Rocío Yamileth Aguilar Zazueta en el puesto que dejó vacante el ahora vicefiscal general José Roberto Quiñónez Coronado.
Con información de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
