
La subcoordinadora de los diputados de morena, Leticia Ortega señaló que no se trata de defender a nadie, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y hay respaldo a la presidenta Ariadna Montiel en su postura contra el gobierno de Chihuahua.
"Aquí nosotros no estamos para defender a nadie, si alguien está haciendo algo en contra de la ley y sobre todo el irrespeto a la soberanía de nuestro país,
pues tiene que responder", dijo.
Cuestionada si no inicia mal la gestión de Ariadna Montiel como presidenta de Morena, señalando a los gobernadores de oposición aclaró “no, porque, a ver, o sea, aquí estamos en un debate y diciendo las cosas como son, si la gobernadora sale y dice, y se burla inclusive de la presidenta de la república al decir que hay ahí el teléfono rojo y que no sé, esto es una burla es un irrespeto. Entonces, pues claro que se debe de contestar”.
Añadió que Ariadna Montiel tiene todo el deber de hacerlo también "en una posición muy importante, yo creo que lo va a hacer muy bien, y es una posición también política. Entonces ella tiene toda la responsabilidad de hacerlo... Yo creo que la oposición y el conservadurismo en México están aprovechando los tres cacahuates que le está aventando el imperio".

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
