
Un hombre de nacionalidad estadounidense fue encontrado muerto, en avanzado estado de descomposición, al interior de una cabaña en la zona turística purépecha del municipio de Erongarícuaro, en Michoacán.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que la víctima fue identificada como James Brian Paul Fey, de 56 años de edad, quien al parecer tenía tiempo rentando el inmueble.
El ciudadano extranjero fue hallado sin signos vitales la mañana de este domingo en una cabaña del rancho "El Madroño", en el poblado purépecha de Yotátiro, cerca del Lago de Pátzcuaro.
Fue el encargado del desarrollo turístico quien pidió a agentes de la Policía Municipal que forzaran la puerta del lugar, al no haber visto a James desde hace cinco días.
De acuerdo con la fiscalía, el cuerpo del hombre estaba en una silla en avanzado estado de descomposición, por lo que personal de la Unidad Especializada en la Escena de Crimen (UEEC) lo trasladó al Servicio Médico Forense (SEMEFO), para precisar la causa del deceso.
La fiscalía también notificó del caso a la embajada de Estados Unidos en México, a fin de que el cuerpo del quincuagenario pueda ser reclamado por sus familiares.
Cabe mencionar que en poblados de la ribera del Lago de Pátzcuaro es común que ciudadanos de Estados Unidos o de países europeos se hospeden por largas temporadas en cabañas y casonas.
Con información de Latinus.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
