
El diputado y coordinador de la Bancada Naranja de Movimiento Ciudadano, Francisco Sánchez Villegas, advirtió que la nueva reforma electoral impulsada por el régimen representa el último paso del manual populista: desmantelar los contrapesos democráticos para perpetuarse en el poder.
“Primero capturaron el presupuesto, luego destruyeron las instituciones, después militarizaron la vida pública. Hoy, van tras las reglas del juego democrático. Es la fase final del proyecto autoritario. Lo que sigue es lo peor”, declaró el legislador chihuahuense.
Francisco Sánchez denunció que la iniciativa presidencial no busca mejorar la democracia, sino destruirla desde sus cimientos: debilitar al Instituto Nacional Electoral, desaparecer a los órganos ciudadanos, centralizar las elecciones y abrir la puerta a fraudes institucionalizados.
“El régimen sabe que perderá en las urnas si se mantiene el árbitro electoral independiente. Por eso quieren cambiar las reglas a mitad del juego. Lo que no pueden ganar con votos, lo impondrán con trampas”, afirmó.
El legislador chihuahuense remarcó que el plan de los regímenes populistas es acabar con las elecciones libres para consolidar un poder absoluto, por lo que será el momento de defender la democracia y la República para que el país no caiga en la oscuridad del totalitarismo.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
