
El alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, señaló que su homólogo Marco Bonilla debe aclarar si existen cuentas bancarias en el extranjero que lo vinculen, ya que de negarlo y estos depósitos bancarios existen, serán rastreables y “va a dar para más y por mucho tiempo”, sentenció.
Cuestionado sobre presunta investigación de la DEA y del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, en contra del alcalde Marco Bonilla por presuntos vínculos con el Cartel Jalisco Nueva Generación a través de su hermana como propietaria de una cuenta bancaria en Ámsterdam con 5 millones de dólares.
“En ese tema de grupos del crimen, no sé, lo único que me llamó la atención es que hablan de cuentas específicas en dólares en Europa, yo creo que es algo que él debe aclarar, si no existen esas cuentas, pues es guerra sucia, pero si existe y las niega, pues eso es muy rastreable, va a salir la verdad eventualmente, entonces para mí en este tema más allá de los grupos del crimen es si hay o no hay cuentas en el extranjero, ese es un tema que si no es cierto, insisto, ahí se queda, pero si sí, va a dar para más y por mucho tiempo”, dijo Cruz Pérez Cuéllar.
"A mí es lo que me interesa saber si es cierto que esas cuentas existen en el extranjero, para mí ese es el tema central", dijo Cruz Pérez Cuéllar.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
