
Aunque el presidente Donald Trump anunció que su país podría preparar ataques terrestres en contra de cárteles del narcotráfico en territorio nacional, para expertos en relaciones internacionales se trata de una amenaza más y parte de la retórica del mandatario estadounidense para reafirmar su poder en el continente y dentro de Estados Unidos, con miras a las elecciones intermedias, así como para impedir que el Gobierno federal continúe enviando petróleo a Cuba, sin embargo, advirtieron que estas declaraciones evidencian un aumento constante en la presión que Trump pretende ejercer en Latinoamérica.
Adriana Hernández, académica de la Universidad Panamericana, señaló que la amenaza de Trump llega en el marco de que México es el principal proveedor de petróleo de Cuba, con alrededor de 12 mil barriles diarios que el Gobierno federal entrega a la isla. Tanto el magnate estadounidense como el secretario de Estado, Marco Rubio, no han ocultado su interés de derrocar al régimen socialista cubano. Además, la invasión militar a Venezuela es una muestra de que Estados Unidos puede acabar con los gobiernos socialistas en Latinoamérica, mencionó.
“Yo creo que más allá de los cárteles, es esta (razón por una posible intervención estadounidense): en México estamos proveyendo a Cuba de petróleo, y creo que es en esto sentido por el cual Marco Rubio ha venido a hablar con la presidenta”.
En tanto, las declaraciones también llegan en un contexto geopolítico en el que Trump busca mostrar su poder, con sus reiteradas intenciones de anexionarse Groenlandia y el mensaje que busca dar a China y Rusia: mostrar fuerza y control sobre su zona de influencia, es decir, el continente americano. Con ello, la presión sobre el país crece con la amenaza de combatir a los cárteles del narcotráfico en territorio nacional, indicó la especialista.
Sin embargo, indicó que una invasión militar a México está lejana, aunque no la descarta. “Si analizamos su discurso, ha sido muy cordial con la descripción de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero sus portavoces, Marco Rubio, son los que ejecutan esa presión desde el ejecutivo federal en Estados Unidos. Espero que no (Estados Unidos intervenga militarmente México), pero ya lo hizo en Venezuela”.
Tras las declaraciones de Donald Trump, la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció que instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a buscar entablar el diálogo con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a fin de que el gobierno norteamericano “tenga toda la información de lo que estamos haciendo en México”.
Para Eduardo González, académico del Tecnológico de Monterrey, la amenaza de Trump responde a que Estados Unidos celebrará elecciones intermedias este año, y el mandatario estadounidense ve en riesgo mantener el control republicano en ambas cámaras.
“Esto pudiese generar condiciones para que los demócratas le vuelvan a hacer un juicio político y eventualmente pudiera dejar la presidencia. En ese sentido, me parece que las declaraciones de Trump han ido subiendo de tono buscando la manera en la cual pueda distraer lo que está sucediendo dentro de su país”.
El experto descartó una invasión militar similar a la que ocurrió en Venezuela, pues México es el socio comercial más importante de Estados Unidos, además de que millones de mexicanos viven en el país norteamericano. Asimismo, con la revisión al Tratado de Libre Comercio, el Gobierno federal tendrá mayores posibilidades de negociación. “El papel que jugamos dentro de la economía norteamericana no es un asunto menor y eso va a jugar también favor de la posición mexicana”.
Marchan en CDMX contra el imperialismo
Cientos de manifestantes rechazaron en la capital mexicana la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, el 3 de enero, así como las amenazas de Donald Trump de iniciar ataques en México con el pretexto de la llamada lucha contra las drogas.
Entre banderas venezolanas y mexicanas, los participantes de diversas organizaciones levantaron sus pancartas con mensajes como “Gringo fuera de Latinoamérica” y “Respeto a la soberanía de México”, en un recorrido al que denominaron como “Jornada Antiimperialista”, que inició desde el Ángel de la Independencia y concluyó en las oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores del país.
A una semana de la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en Caracas por Estados Unidos -sin consentimiento del país caribeño ni autorización del Consejo de Seguridad de la ONU-, el estudiante mexicano Luis Flores exige la liberación del venezolano, a quien considera el legítimo mandatario de ese territorio, aunque también mostró su respaldo a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El joven historiador apuntó que este es un “punto de partida” en el que Estados Unidos demuestra su capacidad intervencionista, destacó además que, si el resto de los pueblos latinoamericanos no hacen “nada para evitarlo”, la región estaría amenazada de quedar dominada por las “bombas norteamericanas”.
Flores rechazó la posibilidad de que los líderes de la oposición al régimen de Maduro, María Corina Machado o Edmundo González asuman el poder en Venezuela.
“Quiero ver que esos dos espurios, esos vendepatrias, intenten pisar suelo venezolano, porque el pueblo les va a poner freno y les va a demostrar que ahí manda la Revolución y el pueblo de Venezuela”, zanjó el manifestante.
FRASE
“México y Estados Unidos somos dos países iguales y platicamos, negociamos, trabajamos, nos coordinamos, pero hay algo que no está en negociación y esa es la independencia y la soberanía de la patria”
Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México.
Inicia una era tripolar en el mundo: Expertos
Con las intenciones expansionistas que ha demostrado Donald Trump en Estados Unidos, Vladimir Putin en Rusia y Xi Jinping en China, el mundo está entrando en un mundo tripolar, gobernado por tres potencias mundiales, al margen del resto del mundo y contrario al espíritu y misión de ser de la ONU, advirtieron especialistas.
Eduardo González, académico del Tecnológico de Monterrey, señaló que la intención de Trump de quitarle Groenlandia a Dinamarca y anexionar el territorio a Estados Unidos responde a buscar el control de la zona de influencia de su país en el continente americano, ante la presencia de China y Rusia en el ártico.
“Lo que estamos viendo hoy es una configuración muy clara de un mundo tripolar. Un mundo donde un hemisferio, el de América, sea controlado aún más por Estados Unidos. Bajo la lógica y la hipótesis del mundo tripolar”, apuntó el académico.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está en riesgo ante la actitud de Estados Unidos, un socio que es clave, alertó González.
“Si Estados Unidos decide ir por Groenlandia sería un ataque directo contra un miembro de la OTAN. Sería un final de predicciones con reserva: ver si, efectivamente, la OTAN defiende a Dinamarca o de plano la dejan a su suerte y Estados Unidos se queda con Groenlandia”, alertó el especialista.
Para Adriana Hernández, académica de la Universidad Panamericana, Estados Unidos está sumamente interesado en controlar el Ártico debido a las reservas de petróleo con las que cuenta. Además, con el deshielo en verano, Rusia y China aprovechan la ruta para sus rutas de comercio internacional.
Actualmente Rusia controla las rutas del Ártico, cobrando a naciones que pretendían utilizarlas y a llevar a un tripulante ruso a bordo.
China, aunque no colinda con el Ártico, también ha hecho claras sus intenciones de quedarse en la zona, señaló.
Marco Rubio, la mano de Trump en Latinoamérica
Considerado como un político abierto al diálogo entre Demócratas y Republicanos, aunque forma parte del ala más conservadora de su partido, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, se ha convertido en uno de los operadores políticos más eficaces del presidente Donald Trump.
Durante el segundo periodo presidencial del magnate estadounidense, Rubio ha sido el portavoz de las demandas y presiones de Trump en Latinoamérica, matizando en algunas ocasiones las amenazas, y en otras reafirmándolas.
De ascendencia cubana, el secretario de Estado nació en Miami, Florida, en 1971. Toda su carrera política la desempeñó como legislador, primero en su Estado natal, y como senador del país desde 2010.
Desde este cargo ha ocupado diversos puestos que le han ganado el reconocimiento a su trayectoria, como la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, la Comisión Selecta de Inteligencia y la Comisión de Asignaciones. Su vasta experiencia le valió para que en 2024 la Cámara alta avalara su nombramiento como secretario de Estado del gabinete de Donald Trump, el primer nombramiento que hizo el magnate para su segundo periodo, con el voto unánime de 99 legisladores.
Sin embargo, Rubio no esconde sus posturas altamente conservadoras y similares a las del presidente estadounidense: mientras fue senador impulsó leyes para endurecer las restricciones en contra de China y el régimen cubano.
En tanto, desde su nombramiento como secretario de Estado, ha visitado varios países latinoamericanos, incluido México, como parte de la agenda de Trump para imponer presiones en los gobiernos.
A la Presidenta Claudia Sheinbaum le reconoció el trabajo en contra del narcotráfico, pero pidió más acciones, mientras que, al presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió que podría correr la misma suerte que Maduro si no coopera con EU. InformadorMx