
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Más de 100 testigos le dijeron a la Fiscalía General de la República (FGR) que se percataron de que el Tren Interoceánico que se descarriló en diciembre pasado, percance en el que fallecieron 14 personas, iba a exceso de velocidad, pues antes del accidente el vagón en el que viajaban se movía de lado a lado y el equipaje se caía.
De acuerdo con el informe publicado por la FGR, un total de 108 testigos coincidieron en que antes del accidente el exceso de velocidad al que iba el tren era evidente.
En su informe, la FGR dio a conocer tres de estos testimonios para reforzar la conclusión con la que, además, exoneró a Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, empresa adscrita a la Secretaría de Marina (Semar), de cualquier responsabilidad penal por el percance.
“El ferrocarril en las primeras curvas se tambaleaba, pero pensé que era normal, en una curva que estaba muy cerrada, se escucha un fuerte golpe, de la nada siento como el vagón donde íbamos comienza a caer al precipicio, a unos 80 metros hacia abajo, dando vueltas, cuando se impacta el vagón en el piso quedando el techo en el piso y las ruedas hacia arriba”, indica uno de los testimonios.
Las entrevistas fueron recabadas entre los pasajeros del tren que relataron cómo vivieron el momento en que el tren descarriló y cayó aquel 28 de diciembre de 2025.
“Comenzamos a advertir que el tren tomaba mayor velocidad, comenzaba a incrementar su velocidad y comenzamos a sentir como si el pecho se presionaba, como cuando estás en los juegos mecánicos y que toman velocidad y te provocan como una sensación rara entre el pecho y el estómago, y como veníamos en el vagón de enfrente, sí podía ver por la ventana, pero recuerdo que previo al accidente, creo que era como una curva, y de repente sentí que comenzamos a volar”, describió uno de los testigos.
Incluso, hubo quienes afirmaron escuchar, previo al impacto, que personal del tren se comunicaba por radio para que el maquinista redujera la velocidad, lo que no ocurrió.
La FGR precisó que, conforme a las necropsias realizadas a los fallecidos en el accidente, todos los decesos ocurrieron por traumatismos múltiples atribuibles al accidente.
“Los informes periciales describen lesiones de carácter letal localizadas en diversas regiones corporales, cuya mecánica de producción se vincula causalmente con la dinámica del evento. Tal uniformidad pericial permite sostener, desde el punto de vista médico legal, que el mecanismo lesivo es consistente con fuerzas de gran intensidad derivadas de un impacto ferroviario, lo cual descarta la presencia de factores externos o previos que pudieran constituirse como causa autónoma del deceso”, afirmó la FGR en su informe.
Añadió que, conforme a la información obtenida de la “caja registradora de eventos” del tren, logró establecer que la circulación el día del accidente superó los límites máximos autorizados para el tramo ferroviario, lo que generó una inestabilidad dinámica que culminó en que el tren se saliera de la vía.
Que, de las pruebas de alcoholemia y estado físico de la tripulación, se concluyó que ninguno de ellos consumió bebidas alcohólicas o drogas y estaban en condiciones óptimas de salud antes del abordaje del tren.
Por ello, el pasado 8 de abril, la titular de la FGR, Ernestina Godoy, dio a conocer que concluyeron las investigaciones por el accidente contra la empresa paraestatal adscrita a la Semar, pues además la empresa firmó acuerdos reparatorios con 145 víctimas, quienes ya recibieron las indemnizaciones correspondientes.
Por lo que los únicos responsables del accidente, según la Fiscalía, son el conductor, el maquinista y el jefe de despacho del tren, razón por la que los casos penales en su contra sí continúan por homicidio de 14 personas y lesiones culposas de 100 más.
Con información de: Proceso.