
Las declaraciones emitidas por el secretario general de Gobierno de Chihuahua evidencian, una vez más, la actitud soberbia, autoritaria y profundamente desconectada con la que el Partido Acción Nacional (PAN) ha gobernado el estado.
Suspender el transporte público de la capital del estado, promover campañas negras en contra de nuestros dirigentes en espectaculares en terrenos propiedad de Santiago de la Peña es la muestra clara de su profundo espíritu antidemocrático. Será el pueblo de Chihuahua quien les demostrará lo que significa la transformación por la vía pacífica.
Pretender descalificar la indignación y la movilización de miles de chihuahuenses: no entienden la ofensa que han proferido contra el pueblo que durante años ha enfrentado violencia, abandono institucional y un gobierno estatal incapaz de dar respuestas claras frente a los problemas que lastiman a Chihuahua.
La movilización convocada para este sábado responde a una exigencia legítima: que haya claridad, legalidad y respeto absoluto a la soberanía nacional ante hechos que han generado preocupación pública y que el gobierno estatal ha optado por minimizar, ocultar o evadir.
Porque la soberanía de México no se negocia. Ningún gobierno estatal puede actuar con opacidad frente a posibles intervenciones o colaboraciones extranjeras al margen del marco constitucional y después pretender que la ciudadanía guarde silencio.
El gobierno de Chihuahua debería asumir su responsabilidad y responder con seriedad a las demandas del pueblo. En democracia, la ciudadanía tiene derecho a cuestionar, exigir respuestas y salir a las calles cuando quienes gobiernan deciden evadirlas.
Desde Morena reiteramos nuestro compromiso para actuar siempre de manera pacífica, responsable y de cara al pueblo. Seguiremos del lado de las y los chihuahuenses que demandan dignidad, transparencia y respeto a la soberanía nacional.