
CIUDAD DE MÉXICO (apro).-Luego de semanas de tensión por el tema de seguridad y comercio, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que sostuvo una llamada con su homólogo, Donald Trump y que acordaron un encuentro de colaboradores estadunidenses.
"Tuve una cordial y excelente conversación con el presidente Trump, reafirmamos el trabajo que estamos haciendo en seguridad y las pláticas sobre comercio. Acordamos hablar nuevamente y continuar el diálogo con algunos de sus colaboradores que, en fecha próxima, visitarán nuestro país", anunció la mandataria en un mensaje en sus redes sociales.
Por ahora, la mandataria no ofreció más detalles sobre cuándo ocurrirá el encuentro y quiénes participarán en él.
La llamada ocurre semanas después de que se supo de la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua, la acusación de narcotráfico del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa y en el debate rumbo a la negociación del tratado trilateral comercial.
Esta conversación se da en medio de la petición Estados Unidos, de detención provisional con fines de extradición por nexos con el narcotráfico del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha y otras nueve personas.
Anteriormente la mandataria comentó que no abordaría este tema con Trump, pese a que ha dedicado semanas a hablar de la defensa de la soberanía. Esta mañana dijo que su conversación fue excelente y cordial, pero no con el reclamo de injerencia en México por cuestiones electorales de la administración del republicano.
Apenas esta semana, el canciller mexicano Roberto Velasco afirmó el martes que Estados Unidos aún no ha dado respuesta a la solicitud que hizo México sobre la entrega de pruebas contra el gobernador del estado de Sinaloa.
La fiscalía de Nueva York hizo pública a fines de abril una acusación por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas contra Rocha Moya, el alcalde de la capital de Sinaloa, Juan de Dios Gámez —ambos del partido gobernante Morena— y otros ocho funcionarios mexicanos entre los que se incluye un senador oficialista y un vicefiscal.
En la acusación se los señala de ayudar a la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos”, integrada por los hijos del ex capo condenado Joaquín “El Chapo” Guzmán, a introducir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos.
La Fiscalía General de México informó a inicios de mes que no ejecutaría las detenciones provisionales con fines de extradición de los funcionarios mexicanos dado que “no hay ningún motivo, no hay ningún fundamento, no hay ninguna evidencia” para esa medida.
Esa postura fue ratificada por el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, quien negó que las autoridades mexicanas hayan detectado alguna conducta ilícita o iniciado una investigación contra el gobernador.
Con información de Proceso.