
De acuerdo con una publicación en un medio nacional, un nuevo escándalo en el Senado, que involucra al expanista, hoy miembro de la bancada de Morena, Javier Corral, está a punto de estallar. Esta vez se trata del proceso de selección de magistrados electorales en las 32 entidades del país.
En dicho espacio se mencionó la semana pasada que el exgobernador de Chihuahua, presidente de la Comisión de Justicia, era sólo un florero en la elección de las mencionadas magistraturas, puesto que será la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que preside Adán Augusto López, la que definirá la lista final de candidatos.
Sin embargo, miembros de la bancada del PAN advierten que, a cambio de sus servicios para impulsar a aspirantes cercanos a la autollamada Cuarta Transformación, don Javier pretende imponer las postulaciones de dos mujeres cercanas a él para ocupar la magistratura del Tribunal Estatal Electoral de Chihuahua.
Nos dicen que el Grupo Parlamentario del PAN acusa un presunto conflicto de interés, por lo que exigirá que Corral deje de intervenir en el proceso.

Mientras la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, asegura que la diputada priista Paola Gárate cuenta con protección federal tras haber aparecido una corona fúnebre en su domicilio, la misma legisladora acusa que solo se trata de traslados y situaciones que se consideren "de alto riesgo".
Ella misma aclaró en redes sociales que la Guardia Nacional será quien le ofrezca seguridad, pero solo en el traslado de su casa al Congreso y viceversa, no incluye cuando ella esté en su hogar con sus hijos o en algún otro lugar, como si el riesgo solo existiera en las calles...
"Entonces yo me pregunto: ¿cómo funciona eso?
¿La amenaza existe solamente cuando voy camino al Congreso?
¿Cuando llego a mi casa deja de existir?
¿Cuando estoy con mi familia ya no hay riesgo?
Porque quienes dejaron esa corona no fueron a buscar a una diputada en una oficina. Fueron a un domicilio particular. Fueron A MI HOGAR. DONDE SABEN QUE VIVO", compartió en redes.
Hasta este momento, no se ha pronunciado la gobernadora Bonilla sobre esta declaración, y la diputada priista sigue corriendo riesgo de ser víctima de un ataque, así las cosas en México...
