
Fue nombrada en honor a la meoquense destacada en el basquetbol femenil internacional
Con gran entusiasmo, la alcaldesa Miriam Soto inauguró el regreso de la Liga Municipal Femenil de Básquetbol "Bertha Alicia Garcia Gonzalez", luego de casi 15 años de ausencia, abriendo un espacio para que niñas, jóvenes y mujeres de todas las edades puedan demostrar su talento en esta disciplina.
La liga lleva por nombre "Bertha Alicia García González", en honor a una mujer orgullosamente meoquense que ha jugado básquetbol desde niña y que hoy, con gran pasión, continúa participando activamente. “Es un momento para celebrar, no solo inauguramos una competencia deportiva, sino que abrimos oportunidades para que sepan que en el deporte no existe edad y que la energía no tiene límites”, expresó la alcaldesa.
En este torneo participan jugadoras desde los 12 años hasta mujeres mayores de 60, lo que lo convierte en un ejemplo de integración, disciplina y trabajo en equipo. Además, se busca fomentar la convivencia familiar y fortalecer los lazos comunitarios a través del deporte.
“Es una forma de seguir integrando a la familia y de fortalecernos como personas haciendo lo que nos gusta, y qué mejor que en una liga femenil”, finalizó Miriam Soto.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
