
La Fiscalía General de la República (FGR) informó este domingo que fue procesado un sujeto como presunto responsable del asesinato del delegado del organismo en Tamaulipas, Ernesto Cuitláhuac Vásquez Reyna.
La fiscalía identificó al detenido como Jareth Roberto “H”, quien ya había sido aprehendido previamente por portación de armas de fuego, cartuchos y droga.
El sujeto fue puesto a disposición del juez, que determinó dictarle la medida cautelar de prisión preventiva justificada y la cumplimentará en el Centro Federal de Reinserción Social 1 “Altiplano”.
Además, el juez también fijó un periodo de cuatro meses para la investigación complementaria del caso.
Las autoridades indicaron que el este sujeto fue detenido con el poyo de la Secretaría de Seguridad y las Fuerzas Armadas.
Jareth Roberto "H" es señalado como integrante de “Los Metros”, brazo armado del Cártel del Golfo, y su detención ocurrió en Reynosa, en un centro de rehabilitación donde el sospechoso se ocultaba.
El lunes pasado, el delegado Vásquez Reyna fue interceptado minutos después de salir de las oficinas de la FGR en Reynosa.
Un grupo armado lo atacó con rifles de alto poder; tras inmovilizar e incendiar su camioneta, el funcionario intentó resguardarse, pero fue asesinado.
Con información de Latinus.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
