
Tras las lluvias recientes que han dado un respiro a miles de familias rurales en Chihuahua, el diputado local del PAN, Ismael Pérez Pavía, advirtió que no podemos bajar la guardia “Sí, ha llovido, pero no podemos olvidar que seguimos en medio de una emergencia estructural. La sequía de más de dos años dejo al campo de rodillas, y los apoyos federales siguen sin llegar”.
Actualmente los 67 municipios del estado aún enfrentan afectaciones graves por el agotamiento de pozos, la pérdida de forrajes y la caída de rendimientos agrícolas. Mientras tanto, el gobierno federal recortó 493 millones de pesos al presupuesto de la Secretaría de Agricultura para 2025. “Es inaceptable que después de años sin agua, lo poco que cae del cielo sea más que lo que cae del presupuesto federal”, señaló el legislador.
Pérez Pavía reconoció y agradeció a la gobernadora Maru Campos por su compromiso con el campo, luego de que el Gobierno del Estado destinara más de 1,000 millones de pesos exclusivamente para atender los efectos de la sequía. “Chihuahua si esta respondiendo con acciones, no con excusas. Lo que exigimos desde el Congreso es que la Federación también haga su parte y deje de darla la espalda a quienes trabajan la tierra todos los días”, concluyó.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
