
La violencia sin cuartel que se vive en México desde hace larga data se ejemplifica en el estado de Jalisco, donde la cantidad de cadáveres sin identificar crece a un ritmo que sobrepasa la capacidad gubernamental para otorgarles un nombre.
Entre 2018 y junio de 2025, han ingresado al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) unos 9.029 cadáveres, lo que supera hasta seis veces su capacidad de 1.273 espacios, reveló este martes el medio local Milenio.
En estos siete años el peor fue 2023, cuando el número llegó a su pico: 3.317 cuerpos. En este 2025, hasta el 30 de junio pasado, se contabilizan 937 más.
Los 9.029 cuerpos se mantienen almacenados en cámaras frigoríficas, aunque el IJCF también dispone de espacios en fosas comunes y panteones forenses.
Crisis continua
A fines de septiembre del año anterior, Quinto Elemento Lab reportó que en las morgues de México habían más de 72.100 cuerpos sin identificar, de los cuales casi la mitad se registraron durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
El 48 % del total, es decir 34.699, arribaron entre 2018 y 2023. Desde entonces son cuerpos 'NN' ('No Nombre', en lenguaje forense).
Con información de actualidad.rt.com

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
