
A partir del 1 de enero de 2026, los automovilistas en México pagarán más por la gasolina y el diésel debido al ajuste anual del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que publica la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP en el Diario Oficial de la Federación (DOF). El incremento se realiza conforme a la Ley del IEPS, que establece que las cuotas se actualizan cada año con base en la inflación registrada en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
El ajuste para 2026 refleja la inflación acumulada hasta noviembre de 2025 y busca mantener el valor real de la recaudación fiscal.
Con el nuevo esquema del IEPS vigente desde enero de 2026, las cuotas del impuesto por litro de combustible quedarán de la siguiente manera:
Gasolina menor a 91 octanos (Magna): 6.7001 pesos por litro
Gasolina mayor o igual a 91 octanos (Premium): 5.6579 pesos por litro
Diésel: 7.3634 pesos por litro
Estos montos se integran al precio final que se paga en las estaciones de servicio, lo que significa que cargar combustible será más caro respecto a 2025, en parte por el aumento del IEPS, y se sumará a otros factores como costos logísticos, tipo de cambio e importación.
La Ley del IEPS establece que estas cuotas se actualizan cada año con base en la inflación para preservar el poder de recaudación del impuesto. El factor de actualización para 2026 se determinó con los datos del INPC de noviembre de 2025 frente al mismo mes de 2024, lo que resultó en un aumento cercano al 3.8 % aplicado directamente a las cuotas del impuesto.
El ajuste del IEPS fue publicado oficialmente en el DOF como parte de los preparativos fiscales de cara al nuevo ejercicio, y también incorpora cuotas específicas para combustibles fósiles y otros derivados.
El aumento del IEPS a gasolinas y diésel no solo encarecerá directamente cada litro de combustible en México, sino que también puede trasladarse a otros sectores de la economía. Los transportistas, empresas de logística y productores que dependen del combustible podrían enfrentar mayores costos operativos, lo que eventualmente puede reflejarse en precios más altos para bienes y servicios.
Asimismo, este ajuste coincide con la tradicional “cuesta de enero”, un periodo en el que la demanda de dinero por gastos del ciclo vacacional suele ser mayor, lo que puede tensionar el presupuesto de los hogares.
El aumento del IEPS al combustible a partir del 1 de enero de 2026 implica que llenar el tanque será más caro debido a tarifas impositivas más altas por litro de gasolina Magna, Premium y diésel. Esto responde a un mecanismo legal de actualización por inflación y tendrá efectos directos en el bolsillo de los conductores y en la cadena de costos de la economía.
Con información de: Cadena política.