Sheinbaum minimiza el papel de Bartlett en la "caída del sistema"

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La presidenta Claudia Sheinbaum ofreció una visión matizada sobre Manuel Bartlett Díaz, exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al responder a la propuesta del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, de nombrar el Arco del Libramiento Norte en su honor. 

Sheinbaum reconoció el legado positivo de Bartlett en la defensa del sector energético, y minimizó su pasado ligado al fraude electoral de 1988, conocido como "la caída del sistema".  

"Bartlett tiene temas en su vida, nosotros nos quedamos con la última parte, que es la defensa patriótica del sector energético", dijo durante la primera conferencia matutina del año. 

La propuesta de Armenta, quien califica a Bartlett como "un luchador social por la democracia", surge en un contexto donde el exfuncionario priista ha sido rehabilitado políticamente dentro del movimiento de la Cuarta Transformación, pese a las persistentes críticas por su rol en uno de los episodios más oscuros de la historia electoral mexicana. 

El fraude electoral de 1988 representa un hito en la lucha por la democracia en México. En aquellas elecciones presidenciales, Cuauhtémoc Cárdenas, candidato de la oposición izquierdista, lideraba los conteos preliminares. Manuel Bartlett, entonces secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral, supervisaba el proceso.  

De manera repentina, el sistema de cómputo se "cayó", interrumpiendo la transmisión de resultados. Al reanudarse, Carlos Salinas de Gortari, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue declarado ganador con el 50.36% de los votos, frente al 31.12% de Cárdenas. 

Esta maniobra fue ampliamente denunciada como fraude orquestado por el régimen priista para perpetuarse en el poder.  

La izquierda mexicana ha responsabilizado históricamente a Bartlett de operar la manipulación. El episodio impulsó reformas electorales posteriores, como la creación del Instituto Federal Electoral (IFE) en 1990, y simboliza la opacidad del antiguo régimen. 

En 1991, el Partido Acción Nacional (PAN) avaló la quema de las boletas electorales, lo que impidió investigaciones exhaustivas y alimentó teorías de colusión entre el PRI y la oposición conservadora.  

Bartlett ha abordado el tema en varias ocasiones, negando sistemáticamente su responsabilidad directa y atribuyendo la narrativa a maniobras políticas de sus detractores. En 2012, durante su campaña al Senado por la coalición encabezada por Andrés Manuel López Obrador, defendió que no le correspondía calificar las elecciones, ya que esa función recaía en el Colegio Electoral de la Cámara de Diputados.  

En octubre de 2021, durante una comparecencia ante la Cámara de Diputados como director de la CFE, Bartlett invirtió la narrativa al acusar un "amasiato" entre el PAN y Salinas de Gortari: "Miren, la caída del sistema fue un amasiato entre el PAN y Salinas de Gortari. ¡Así fue! ¡Un amasiato entre el PAN y Salinas de Gortari!". 

 

 

Con información de: Proceso.

Tips al momento

César Jáuregui, a paso veloz por la alcaldía

Donde la competencia se ha mostrado muy intensa es en el PAN por la candidatura a la alcaldía de Chihuahua, uno de los bastiones que se considera que podría retener Acción Nacional y que sin duda es  la joya de la corona para este partido, simbólicamente hablando a nivel federación,  aunque en porcentaje de votación no sea tan importante en comparación al resto de las entidades y desde luego dentro del mapa nacional.

En ese escenario, resulta altamente trascendente que el panismo seleccione un perfil que retenga el poder frente a Morena y que de ahí aspire a tejer o reconstruir como oposición lo que vendrá tres años después hacia las elecciones federales y la presidencial del 2030.

De ese nivel es el significado político de mantener no solamente la capital sino a la mayoría de los municipios del Estado Grande de la República.

En este entorno, alguien que avanzó en la semana de manera significativa hacia ese objetivo, es sin duda el fiscal general del estado, César Jáuregui, el más político de los funcionarios de gabinete con el que cuenta la gobernadora Maru Campos y quien la ha venido acompañando ya en un largo recorrido dentro de las diferentes instancias, tanto legislativas, municipales como ahora en las estatales.

Y lo anterior, porque Jáuregui recibió en un convivio con los tres exgobernadores priista, Fernando Baeza, Reyes Baeza y Patricio Martínez, el espaldarazo a su perfil y el apoyo para ir en la contienda, una definición de los "ex's" tricolores de que seguirá existiendo el PRIAN en la capital para que logre conservar la administración municipal y aspire a recibir de Marco Bonilla, la estafeta para el período 2027-2030.

Y aunque Santiago de la Peña ha estado muy intenso y que quizás es el que más está haciendo uso de las redes sociales y asistiendo a eventos para ir promocionando más y que se conozca su aspiración por la alcaldía, César Jáuregui cuenta con el apoyo de lo duro el panismo y con los grupos al interior de Acción Nacional.

Y no solamente en el caso de los exgobernadores priistas, sino también de algunas mesas de empresarios importantes, como la mesa los martes donde está Alejandro Cano -quien por cierto fuera alcalde de Chihuahua- Anwar Elías Ortiz y Eugenio Baeza, entre otros empresarios que también ha manifestado su apoyo.

Asimismo, el sector religioso donde las iglesias protestantes o cristianas han manifestado su apoyo al Fiscal.

Habrá que ver cómo busca el secretario de gobierno empatar la ventaja que en las encuestas contra Jáuregui y si finalmente iría en Plan "B" y en fórmula con Jáuregui a la alcaldía y Santiago de la Peña, quien entra con todo para ver si amarra la candidatura la presidencia municipal, y caer en una coordinación de la diputación en el Congreso del Estado, así las cosas

Notas recientes