
El multimillonario indio Anant Ambani, quien forma parte de una de las familias más acaudaladas e influyentes de Asia, le hizo una firme propuesta al Gobierno colombiano: llevarse a los hipopótamos del fallecido narcotraficante Pablo Escobar para evitar que sean sometidos a la eutanasia.
"Estos ochenta hipopótamos no eligieron dónde nacieron, ni crearon las circunstancias a las que ahora se enfrentan. Son seres vivos y sensibles, y si tenemos la posibilidad de salvarlos mediante una solución segura y humana, tenemos la responsabilidad de intentarlo", afirmó el magnate en un comunicado citado por el diario colombiano El Tiempo.
La intención de Ambani es que los animales sean llevados al centro de conservación Vantara, donde ya viven primates, felinos y elefantes que han sido rescatados de otras partes del mundo.
El empresario consideró que "la compasión y la seguridad pública no son fuerzas opuestas" y que, "con ciencia sólida y una planificación cuidadosa, es posible proteger a las comunidades ribereñas, preservar los ecosistemas y salvar la vida animal".
En esa línea, insistió: "Vantara cuenta con la experiencia, la infraestructura y la determinación necesarias para respaldar este esfuerzo, en los términos que Colombia exija".
La controversia sobre estos hipopótamos comenzó en 1981, cuando el líder del Cártel de Medellín ingresó de manera ilegal a tres machos y una hembra provenientes de África, que comenzaron a reproducirse. En 1993, el narcotraficante fue asesinado y los animales quedaron viviendo libremente, sin que las autoridades se percataran de que en el corto plazo se convertirían en un problema.
Desde entonces, los hipopótamos no han dejado de reproducirse y de alterar el ecosistema de la región Magdalena Medio (Antioquia), en los alrededores de la Hacienda Nápoles que habitó Escobar, ya que, por no ser animales nativos, no tienen depredadores naturales.
Las polémicas sobre qué hacer con los animales ha sido constante durante décadas y revivieron a principios de abril, cuando el Gobierno de Colombia anunció que les aplicaría la eutanasia porque representan un riesgo ambiental para el país.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez Torres, explicó que la intención era reducir una población de hipopótamos que, para el año 2030, podría alcanzar 500 ejemplares. El incremento es potencialmente peligroso para los ecosistemas y otras especies nativas.
Científicos, ambientalistas y políticos se manifestaron a favor y en contra de la medida, la cual ahora podría ser frenada en caso de que Colombia acepte la propuesta del multimillonario indio.
Con información de Actualidad.rt