
El riesgo de propagación del virus del ébola en República Democrática del Congo y Uganda es alto a nivel nacional y regional, pero bajo a nivel mundial, dijo la Organización Mundial de la Salud (OMS) este miércoles 20 de mayo, ante el temor de una nueva pandemia.
La evaluación del riesgo se dio a conocer mientras la líder del equipo de la OMS en República Democrática del Congo señaló que el brote, que ha provocado más de 130 muertes sospechosas, podría durar al menos otros dos meses.
La OMS declaró el brote de ébola una emergencia de salud pública de importancia internacional, lo que requiere una respuesta coordinada. Esta semana mostró su preocupación por la “magnitud y velocidad” de los casos.
Los preocupados residentes del este de Congo han reportado aumentos en el precio de mascarillas y desinfectantes tras el brote del raro tipo de ébola conocido como virus Bundibugyo. Se propagó sin ser detectado durante semanas después de la primera muerte conocida. No hay medicamentos ni vacunas aprobados para el virus Bundibugyo.
Hasta ahora, se han confirmado 51 casos en las provincias de Ituri y Kivu del Norte, en el norte de República Democrática del Congo, así como dos en Uganda, reportó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, este miércoles.
Además, hay 139 muertes sospechosas y casi 600 casos sospechosos, agregó. “Sabemos que la magnitud de la epidemia es mucho mayor”, afirmó. “Esperamos que esas cifras sigan aumentando”.
En Congo se esperan envíos desde Estados Unidos y Reino Unido de una vacuna experimental para distintos tipos de ébola, desarrollada por investigadores de Oxford, detalló Jean-Jacques Muyembe, virólogo del Instituto Nacional de Investigación Biomédica, a reporteros.
“Administraremos la vacuna y veremos quién desarrolla la enfermedad”, señaló.
Expertos en salud señalaron que la detección tardía del virus del ébola los grandes movimientos de población en las zonas afectadas, que ya estaban azotadas por una crisis humanitaria, complicaron la respuesta. Partes del este de República Democrática del Congo están controladas por rebeldes armados, lo que dificulta el reparto de ayuda.
Congo indicó que la primera persona muerta por el virus ocurrió el 24 de abril en Bunia, pero la confirmación no llegó hasta semanas después. El cuerpo fue repatriado a la zona sanitaria de Mongbwalu, un área minera con una gran población.
“Eso hizo que el brote de ébola se agravara”, sostuvo el ministro congoleño de Salud, Samuel Roger Kamba.
La doctora Anne Ancia, jefa del equipo de la OMS en el país, aclaró que las autoridades aún no han identificado al “paciente cero”. Queda un largo camino por delante, afirmó agregando que los recortes de financiamiento han tenido “un marcado efecto perjudicial en los actores humanitarios”.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró a reporteros el martes que el Gobierno de Trump se volcará en los esfuerzos de respuesta al ébola, priorizando el financiamiento de 50 clínicas de emergencia en las zonas afectadas. Hasta ahora, Estados Unidos ha aportado 13 millones de dólares a la campaña, y Rubio indicó que la cifra aumentaría.
Con información de El Financiero.