
En un acto de protesta contra la impunidad y el olvido, familiares de comunicadores víctimas de la violencia, acompañados por diversas organizaciones civiles, colocaron un antimonumento sobre el Paseo de la Reforma para exigir justicia por los más de 200 periodistas asesinados en el país.
El nuevo memorial, erigido en una de las avenidas más importantes de la capital, lleva inscritos los nombres de los reporteros, fotógrafos y trabajadores de los medios que perdieron la vida en el ejercicio de su labor.
Con esta estructura, los colectivos buscan visibilizar una crisis que ha convertido a México en uno de los lugares más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.
Durante la instalación, viudas, madres, hijos y colegas de las víctimas señalaron que la falta de resultados en las investigaciones perpetúa las agresiones contra la prensa. Denunciaron que los mecanismos de protección actuales son insuficientes y que el asesinato de un periodista no solo silencia una voz, sino que mutila el derecho de la sociedad a estar informada.
"Este no es solo un memorial para llorar a nuestros muertos; es un recordatorio permanente en el corazón de la ciudad de que el Estado nos debe la verdad y la justicia", reclamó uno de los familiares presentes en el acto.
Las organizaciones convocantes enfatizaron que el antimonumento permanecerá en el espacio público como un símbolo de resistencia civil ante la violencia sistemática, e hicieron un llamado a las autoridades locales y federales para que respeten el memorial y detengan el hostigamiento contra quienes investigan la corrupción y el crimen organizado en las regiones más vulnerables del país.