
La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió contra Estados Unidos, “México no es piñata de nadie”, al señalar que es legitimo cuestionar el interés del vecino país en el combate a la delincuencia tras las solicitudes de 10 funcionarios mexicanos, "¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada? ¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones, o acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?"
Señaló que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos solicitó, con carácter de urgente, la detención con fines de extradición de diez ciudadanos mexicanos, una lista que incluye a un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, sin presentar públicamente las pruebas que sustenten los señalamientos.
Aseguró que esto es un hecho sin precedentes en la historia de la relación bilateral, advirtió que aceptar estas presiones encaminan a la intervención. "Vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir", enfatizó.
Agregó que su gobierno jamás defenderá la corrupción ni la colusión con el crimen organizado, se ha procedido contra funcionarios de todos los partidos políticos cuando se comprueban vínculos delictivos.
Aclaró que para reducir la violencia en la región es indispensable que Estados Unidos cumpla con su parte: frenar el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano, atender la crisis de consumo interno de drogas, el tráfico de armas y combatir el lavado de dinero que ocurre dentro de los propios Estados Unidos.