Por segundo día consecutivo concluyó sin acuerdos la reunión entre maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y las secretarías de Gobernación, Educación y la dirección general del ISSSTE.
Marcelino Rodarte, secretario general de la sección 58, aseguró que "sigue la cerrazón" porque no se ha dicho cuándo se van a sentar con la presidenta, Claudia Sheinbaum para discutir sus demandas.
“No hay respuesta de cuándo, a qué horas y en dónde. Hoy sigue la cerrazón porque no hay respuesta a la petición de la CNTE de sentarse con la presidenta”, acusó.
Filiberto Frausto Orozco, secretario general de la sección 34, afirmó que los maestros únicamente recibieron dos propuestas, eliminar el USICAMM y mejorar las pensiones, pero sin detalles sobre cómo lo van hacer.
“Nos presentaron estos documentos, pero en ningún momento dijeron que sí nos va a atender la presidenta, aunque tampoco lo negaron. No dijeron ni sí ni no. Seguiremos planteando esa exigencia con la esperanza, con la expectativa de que sí es necesario. No vemos otra alternativa de solución a estas demandas, por el bien del magisterio, del gobierno mismo y de la sociedad en general. Urge esa atención”, añadió.
Los maestros de la CNTE dijeron analizarán las propuestas y determinarán las acciones a seguir en los próximos días.
Cabe destacar que un grupo de docentes exigía manifestarse en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), aunque hasta el momento no se reporta la presencia del magisterio en la zona.

Una llamada cambió la intención del exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa, Marco Antonio Almanza, hace unos días, cuando pretendía entregarse a los Estados Unidos.
Y es que, según fuentes cercanas del mismo Almanza, el ex jefe de policía de Rocha Moya estaba decidido a entregarse tras darse cuenta de la hazaña que esperaba concretar la 4T, así lo relató el periodista Carlos Loret de Mola en su última columna.
Según Loret, tras acudir a declarar a la FGR en Sinaloa, Almanza se percató de que el gobierno federal protegería tanto a Rocha Moya, como al senador Inzunza y al alcalde Gámez Mendívil, por lo que pactó su entrega con los estadounidenses, a pesar de esto y ya en el municipio de Tijuana, en donde al otro lado de la frontera ya lo esperaban, recibió una llamada que lo cambió todo.
Trascendió que su pareja, quien también trabaja en el gobierno estatal, le mencionó que si se entregaba quienes sufrirían las consecuencias serían ella y sus hijos, por lo que no le quedó de otra más que devolverse a México y compartir el video que se vio en días anteriores en redes sociales, en donde mencionó que seguirá en Sinaloa…
