Lleva ICE 500 bebés detenidos

Washington, Estados Unidos 12/06/26 (Más).- Más de 500 bebés y niños menores de tres años han pasado por centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, de acuerdo con una investigación realizada por The Marshall Project y MS NOW, que advierte sobre el impacto que estas medidas pueden tener en el desarrollo infantil.

El análisis, elaborado con registros obtenidos por el Deportation Data Project, señala que entre el 20 de enero de 2025 y marzo de 2026 el ICE mantuvo en promedio a 25 bebés y niños pequeños detenidos cada día, una cifra diez veces mayor a la registrada durante el último año de la administración de Joe Biden, cuando el promedio era inferior a tres menores diarios.

Los investigadores atribuyen este incremento a la reactivación de la detención familiar impulsada por la administración de Trump, que incluyó la reapertura del Centro de Procesamiento Migratorio de Dilley, en Texas, una de las principales instalaciones destinadas al alojamiento de familias migrantes con hijos pequeños.

La investigación documenta diversos casos de menores que habrían sufrido afectaciones físicas y emocionales durante su estancia bajo custodia migratoria.

Entre ellos se encuentra Kaleth, de dos años, quien dejó de comer durante casi dos semanas después de ser separado de su padre, y Amir, un niño ruso de un año cuyos padres aseguran que permaneció cuatro meses detenido y presentó retrocesos en el desarrollo del lenguaje.

Los testimonios recopilados también describen dificultades para acceder a atención médica, problemas de alimentación y señales de estrés y aislamiento entre los menores retenidos.

Especialistas en salud infantil consultados por los investigadores alertaron que los primeros años de vida representan una etapa crítica para el desarrollo cerebral. Marsha Griffin, pediatra y profesora de la Universidad de Texas especializada en salud de niños migrantes, afirmó que la primera infancia es uno de los momentos más sensibles para experimentar condiciones de detención debido al impacto que el estrés y la incertidumbre pueden generar a largo plazo.

El reporte también indica que al menos 175 bebés y niños menores de tres años permanecieron bajo custodia por más de 20 días entre enero de 2025 y marzo de 2026. Ese plazo supera el límite establecido por una interpretación judicial del denominado Acuerdo Flores, que regula las condiciones de detención de menores migrantes en Estados Unidos.

Además de las afectaciones emocionales, padres entrevistados para la investigación relataron que sus hijos presentaron fiebre, vómitos, diarrea y enfermedades respiratorias durante su permanencia en los centros de detención.

Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes y abogados que han visitado las instalaciones señalaron que numerosas familias denunciaron dificultades para obtener atención médica oportuna.

Por su parte, el ICE rechazó las acusaciones sobre las condiciones de detención y sostuvo que las familias reciben alimentación adecuada, agua potable y atención médica. La empresa CoreCivic, responsable de operar el centro de Dilley, aseguró que proporciona fórmula, alimentos apropiados y agua limpia para los menores alojados en sus instalaciones.

Sin embargo, organizaciones civiles y especialistas continúan cuestionando si las condiciones de encierro son compatibles con las necesidades de niños que atraviesan una etapa fundamental para su desarrollo físico y emocional.

La publicación de la investigación coincide con una creciente preocupación sobre el impacto de las políticas migratorias en la niñez.

Un estudio reciente del Instituto Brookings estimó que más de 200 mil niños se vieron afectados por la detención de al menos uno de sus padres entre enero de 2025 y abril de 2026.

Aunque muchos de los menores ya fueron liberados junto a sus familias, los investigadores advierten que aún es pronto para conocer las consecuencias que esta experiencia podría tener en su desarrollo a largo plazo.

Con información de Massinformación.

Tips al momento

Anuncian protección a diputada sinaloense, pero solo incluye traslados

Mientras la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, asegura que la diputada priista Paola Gárate cuenta con protección federal tras haber aparecido una corona fúnebre en su domicilio, la misma legisladora acusa que solo se trata de traslados y situaciones que se consideren "de alto riesgo".

Ella misma aclaró en redes sociales que la Guardia Nacional será quien le ofrezca seguridad, pero solo en el traslado de su casa al Congreso y viceversa, no incluye cuando ella esté en su hogar con sus hijos o en algún otro lugar, como si el riesgo solo existiera en las calles...

"Entonces yo me pregunto: ¿cómo funciona eso?

¿La amenaza existe solamente cuando voy camino al Congreso?

¿Cuando llego a mi casa deja de existir?

¿Cuando estoy con mi familia ya no hay riesgo?

Porque quienes dejaron esa corona no fueron a buscar a una diputada en una oficina. Fueron a un domicilio particular. Fueron A MI HOGAR. DONDE SABEN QUE VIVO", compartió en redes.

Hasta este momento, no se ha pronunciado la gobernadora Bonilla sobre esta declaración, y la diputada priista sigue corriendo riesgo de ser víctima de un ataque, así las cosas en México...

Notas recientes