
La desaparición de personas forzada y por particulares, se ha incrementado en los últimos meses, a 40 personas en promedio en el país cada día, se puso de manifiesto durante la vigilia y luto nacional por Teuchitlán, Jalisco.
Claro que hay dinámicas locales como en Jalisco, lo que no resta responsabilidad de una ausencia de política nacional, para detener la desaparición forzada, se expresó.
Hace poco se nombró una Comisionada Nacional de Búsqueda que no tiene conocimiento en el área, a partir de entonces su trabajo, que debe coordinarse con las Comisiones de Búsqueda locales, se hace con lo que hay, que es casi nada.
La titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, dijo, que ya no desaparición de personas, que es por otro delitos, fue parte de lo dicho en esta vigilia.
El titular de la Fiscalía General de la República, oculto durante el sexenio pasado, ahora sale solo para hablar con Trump y defender a Cienfuegos, se dijo.
Ojalá todo afuera politiquería electoral, una pelea frívola, carroñera, del poder entre partidos pero no es así la tragedia de 120 mil personas desaparecidas la están sosteniendo unos cuantos.
Y otra vez si no ven este infierno es porque no se han asomado, señalaron.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
