El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó este jueves la detención de 14 personas, de las cuales 10 cuentan con órdenes de aprehensión por presuntos vínculos con delincuencia organizada por acopio y tráfico de armas.
"Entre los detenidos se encuentra Héctor Agustín “N”, alias “Cachorro”, identificado como líder de una célula delictiva dedicada a la compra y venta de armas, así como a proveer armamento a distintas facciones de dicho grupo criminal", dijo el funcionario.
A través de su cuenta de X, García Harfuch detalló que las detenciones se realizaron en una operación coordinada de elementos de la Secretaría de Marina, la SSPC y la Fiscalía General de la República (FGR) la cual consistió en 16 cateos en los estados de Jalisco, Nayarit y el Estado de México.
La SSPC reportó en un comunicado que durante los cateos también se aseguraron cuatro armas largas, 27 armas cortas, cuatro granadas, cajas con cartuchos útiles, cargadores, placas balísticas, siete vehículos y una motocicleta.
"Las personas detenidas junto con los materiales asegurados fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público correspondientes, quien determinará su situación legal", detalló la dependencia.
Con información de El Economista.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
