Chilmoleras: entre el barro, el chile y el chisme

A ti ciudadano.

Imagina una calle de barrio en pleno siglo XIX, afuera de la pulquería hierve el aceite, el olor del chile se mezcla con el humo de la leña y una mujer en delantal grita la orden mientras revuelve su olla de barro. No solo sirve un guiso picante: también reparte noticias, rumores y risas. Esas mujeres son las chilmoleras, personajes entrañables y polémicos de la vida mexicana.

El término chilmolera proviene del náhuatl: chilli (chile) y molli (mezcla o salsa). En su origen se refería tanto al platillo (una salsa espesa de chile tatemado, a veces servido con arroz, carne o huevo cocino o bolitas de masa) como a la mujer que lo cocinaba y vendía en las calles. Sin embargo, con el mismo nombre también se conocía al utensilio de barro usado para moler chiles suaves, pariente del molcajete, que aún sobrevive en cocinas tradicionales.

Las chilmoleras se instalaron en esquinas, mercados y sobre todo afuera de las pulquerías, donde el guiso picante acompañaba la bebida popular. Eran mujeres que transformaban el saber doméstico en oficio, sosteniendo a sus familias desde la economía informal. Pero su papel iba más allá de lo culinario: sus puestos se volvieron puntos de encuentro comunitario.

Sí, en sus puestos se compraba comida, pero también se compartían rumores, se ventilaban secretos y se corrían las voces del barrio. No por nada se decía que las chilmoleras ‘echaban chilmole al chisme’, un picante que ardía tanto en la lengua como en la palabra.
En el imaginario popular, se decía que algunas chilmoleras eran brujas o hechiceras, pues sus ollas humeantes parecían calderos donde no solo se cocinaba chile y maíz, sino también palabras y secretos capaces de embrujar a todo el barrio.

En torno a las chilmoleras también existían los llamados “agachados”, comensales improvisados que se sentaban en banquitos bajos o de plano se agachaban en la banqueta para saborear el guiso recién servido. Eran clientes de paso (obreros, transeúntes, parroquianos de pulquería) que, mientras mojaban la tortilla en el chilmole, escuchaban y participaban del chisme colectivo. En ese espacio sin mantel ni etiqueta, todos compartían el mismo calor de la olla y de la palabra: la comida se volvía banquete comunitario y el rumor circulaba con la misma rapidez que la salsa picante en la cazuela.

Las ollas chilmoleras, hechas de barro, hunden sus raíces en una tradición milenaria. Desde tiempos prehispánicos, comunidades de todo el territorio mexicano moldeaban vasijas que no solo servían para contener agua o guisar alimentos, sino que también eran guardianas del sabor y la memoria. El barro, con su porosidad y resistencia al fuego, permitía conservar aromas y texturas que el metal jamás logró imitar. Esa misma herencia ancestral llegó hasta las calles del siglo XIX y XX, cuando las chilmoleras capitalinas continuaban usando estas ollas, prolongando un linaje de cocina que viene desde hace más de tres mil años.

Las chilmoleras también dejaron huella en el corazón de la capital. Hacia mediados del siglo XIX se establecieron en la avenida 5 de Mayo, cuando aún llevaba los nombres de Mecateros y Arquillo, los primeros tramos antes de su ampliación y del cruce con la Alcaicería (hoy la calle Palma). Aquellas mujeres con sus ollas de barro y puestos improvisados convirtieron esa zona del primer cuadro en un hervidero de aromas, tertulias y rumores, donde la vida urbana encontraba sazón en cada cucharada.

El tiempo le dio un giro semántico curioso. La palabra chilmolera empezó a usarse como apodo despectivo: persona metiche, fastidiosa, chismosa. La Real Academia Española incluso la registra en ese sentido. El chile, que pica y molesta, se volvió metáfora de carácter difícil y lengua afilada. El diccionario de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua sencillamente define chilmolera como ‘persona que se dedica a preparar y vender chilmole y otros guisados’, siendo su segunda acepción la que refiere al molcajete de barro.

En el cine de la Época de Oro, Tin Tan popularizó el término chimiscolera, reforzando esa imagen de la mujer de vecindad que siempre ‘sabía todo’ y hablaba sin descanso. Así, del respeto callejero pasó al terreno del humor y el estigma.

Hoy la palabra ya no designa un oficio, aunque en Oaxaca y otras ciudades algunos restaurantes han recuperado el nombre Las Chilmoleras como homenaje a la cocina popular. En la memoria colectiva queda la imagen de esas mujeres que daban de comer y de hablar a la vez, guardianas de un saber que mezclaba chile, lengua y barrio.

Y aunque en los dichos cotidianos ‘vieja chilmolera’ se diga en tono de reproche, en el fondo revela la fuerza de una tradición: aquella que recuerda que en México, la cocina nunca fue solo comida, sino también palabra, comunidad y fuego compartido.

De la vasija salía calor, comida y compañía. Y como eco, quedaba la figura de la cocinera: fuerte, callejera, siempre con la voz encendida.
Y así fue como entre ollas, guisos picantes y anécdotas, nacen las chilmoleras, un oficio cargado de sazón y charlas que dicen mucho de la identidad mexicana.

Por Víctor Hugo Estala Banda. 

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CPC lamenta muerte de Francisco Yepo Yong

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A través de sus redes sociales, el presidente municipal publicó: “Hoy recordamos no solo su partida, sino también la huella que dejó en la comunidad. Su trabajo, valores y perseverancia son ejemplo de vida y compromiso con Ciudad Juárez”.

El edil manifestó su solidaridad con los familiares y amigos del empresario, reconocido por su trayectoria y aportaciones en la ciudad.


Loera revira y sube su relación con AMLO y Sheinbaum

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“Acompañar la transformación de México ha sido un honor. Primero con el liderazgo de @lopezobrador y hoy con el proyecto que encabeza la Dra. @claudia_shein 
Desde la fundación del movimiento, como secretario de Mexicanos en el Exterior de Morena, hasta hoy como Senador, mi compromiso ha sido el mismo: servir al pueblo.
Seguiremos trabajando bajo una convicción clara: con el pueblo todo, sin el pueblo nada.
#LoeraConLaTransformación”, compartió en sus redes sociales, acompañado de una serie de imágenes con AMLO. 


Cabe recordar que fue hace menos de una semana que el Senador morenista señaló a Castillo por meterse en el proceso de candidaturas, días después el diputado federal desmintió a Loera y aseguró que de haber sido, el ahora senador no hubiera competido por el puesto que tiene.


Se recupera expresidenta del Congreso tras intervención hospitalaria

La presidenta del Congreso del Estado, Elizabeth Guzmán, reportó que sufrió un accidente al acudir a la sesión solemne del Congreso del Estado este pasado 10 de marzo.

La misma legisladora reportó que la caída que tuvo terminó en el hospital. Afortunadamente, ya confirma que salió de la intervención médica.

"Aquí estoy recuperándome, acompañada de amor y con el ánimo intacto. Las caídas también enseñan algo. Levantarse más fuerte", señaló en redes


Pretende UACH vender rancho agrícola

Trascendió en los últimos días que la Universidad Autónoma de Chihuahua aprobó la enajenación de un rancho agropecuario que pertenece a la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales, sin transparentar el motivo, lo que ha preocupado al sector agropecuario del centro-sur del estado.

Según productores agrícolas, en meses anteriores ya se había comenzado con la venta de vacas lecheras e inclusive el predio se incendio, posiblemente para cambiar el uso de suelo.

Hasta hoy, la universidad no ha explicado el porqué de la venta de este predio, que es parte de la práctica de los alumnos y sirve para mejorar la tecnificación agrícola.

Además, se conoció extraoficialmente que el Congreso Estatal no tiene conocimiento del tema, a pesar de que debe pasar por su aprobación para la venta del predio por ser un ente público.


César Jáuregui, a paso veloz por la alcaldía

Donde la competencia se ha mostrado muy intensa es en el PAN por la candidatura a la alcaldía de Chihuahua, uno de los bastiones que se considera que podría retener Acción Nacional y que sin duda es  la joya de la corona para este partido, simbólicamente hablando a nivel federación,  aunque en porcentaje de votación no sea tan importante en comparación al resto de las entidades y desde luego dentro del mapa nacional.

En ese escenario, resulta altamente trascendente que el panismo seleccione un perfil que retenga el poder frente a Morena y que de ahí aspire a tejer o reconstruir como oposición lo que vendrá tres años después hacia las elecciones federales y la presidencial del 2030.

De ese nivel es el significado político de mantener no solamente la capital sino a la mayoría de los municipios del Estado Grande de la República.

En este entorno, alguien que avanzó en la semana de manera significativa hacia ese objetivo, es sin duda el fiscal general del estado, César Jáuregui, el más político de los funcionarios de gabinete con el que cuenta la gobernadora Maru Campos y quien la ha venido acompañando ya en un largo recorrido dentro de las diferentes instancias, tanto legislativas, municipales como ahora en las estatales.

Y lo anterior, porque Jáuregui recibió en un convivio con los tres exgobernadores priista, Fernando Baeza, Reyes Baeza y Patricio Martínez, el espaldarazo a su perfil y el apoyo para ir en la contienda, una definición de los "ex's" tricolores de que seguirá existiendo el PRIAN en la capital para que logre conservar la administración municipal y aspire a recibir de Marco Bonilla, la estafeta para el período 2027-2030.

Y aunque Santiago de la Peña ha estado muy intenso y que quizás es el que más está haciendo uso de las redes sociales y asistiendo a eventos para ir promocionando más y que se conozca su aspiración por la alcaldía, César Jáuregui cuenta con el apoyo de lo duro el panismo y con los grupos al interior de Acción Nacional.

Y no solamente en el caso de los exgobernadores priistas, sino también de algunas mesas de empresarios importantes, como la mesa los martes donde está Alejandro Cano -quien por cierto fuera alcalde de Chihuahua- Anwar Elías Ortiz y Eugenio Baeza, entre otros empresarios que también ha manifestado su apoyo.

Asimismo, el sector religioso donde las iglesias protestantes o cristianas han manifestado su apoyo al Fiscal.

Habrá que ver cómo busca el secretario de gobierno empatar la ventaja que en las encuestas contra Jáuregui y si finalmente iría en Plan "B" y en fórmula con Jáuregui a la alcaldía y Santiago de la Peña, quien entra con todo para ver si amarra la candidatura la presidencia municipal, y caer en una coordinación de la diputación en el Congreso del Estado, así las cosas

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