
El padre Héctor Martínez, vicario de la Diócesis de la Tarahumara, declaró que su principal preocupación es el incremento de casos de tuberculosis en la zona de Carichí-Bocoyna, Guerrero-Bocoyna y el municipio de Guachochi, debido a que muchos rarámuris no continúan con los tratamientos para esta enfermedad.
“La atención de pacientes con tuberculosis es todo un proceso de medicación y seguimiento por parte de las autoridades sanitarias y de los agentes de salud de la diócesis, situación que no siempre los rarámuris siguen conforme a las indicaciones”, expresó.
Agregó que el nivel de contagio es alto y que, en algunas zonas, el problema ya se considera como una epidemia o un contagio no controlado, aunado a la complejidad en la atención “los rarámuris no presentan condiciones óptimas de atención médica; es decir, acuden cuando su estado de salud ya es muy grave”, señaló.
Destacó que en la parroquia tienen conocimiento de más de 30 personas contagiadas de tuberculosis.
Por su parte, la Secretaría de Salud Estatal informó que en lo que va del año se han contabilizado 93 casos confirmados de tuberculosis, de los cuales 63 corresponden a hombres y 30 a mujeres, asimismo destacó que unicamente se tiene el registro de nueve defunciones.
Los municipios con mayor número de casos son: Ciudad Juárez con 36; Chihuahua con 23; Urique con 7; Bocoyna con 6; Batopilas, Cuauhtémoc y Delicias con 3 casos cada uno; Buenaventura, Camargo, Casas Grandes y Guachochi con 2 cada uno; así como Balleza, Guadalupe y Calvo, Guazapares y Saucillo con un caso respectivamente.
En cuanto a defunciones, se reportaron nueve, distribuidas en los municipios de Batopilas, Buenaventura, Cuauhtémoc, Guazapares y Meoqui con un deceso cada uno; mientras que Guachochi y Ciudad Juárez registraron dos muertes cada uno.
Por grupo de edad, las defunciones corresponden a:
Un menor masculino de 0 a 4 años.
Una menor femenina de 5 a 9 años.
Un hombre de 15 a 24 años.
Cuatro personas de 25 a 44 años (dos mujeres y dos hombres).
Dos mujeres de 65 años y más.