
Montserrat Caballero, exalcaldesa de Tijuana, renunció a Morena bajo el argumento de que el partido ya no es lo que prometía.
“Hoy me separo de un lugar que dejó de ser lo que prometía. Veo con tristeza que ya no es el movimiento que formamos, veo con tristeza que la honestidad dejó de ser un principio y veo, sobre todo con profunda indignación, cómo se le ha fallado al pueblo de Baja California”.
La exfuncionaria aseguró que Morena le falló a Baja California y denunció un impedimento en su candidatura.
Además aseguró que dentro del partido hay traiciones y mentiras.
“Los dejo, compañeros, para que celebren entre ustedes, mientras por debajo de la mesa se destruyen, se traicionan y se olvidan del pueblo que juraron servir”, dijo.
Aseguró que ante lo que el partido se ha convertido, no le queda otro remedio que retirarse con dignidad y no con vergüenza.
El 6 de marzo de 2025, Caballero aseguró que reafirmaba su militancia porque aún creía en el partido.
“Reafirmar mi militancia no es solo un trámite, es seguir creyendo en un proyecto que ha cambiado la historia de nuestro país. Es saber que la transformación sigue, que seguimos avanzando juntas y juntos, y que el compromiso con la gente es lo más importante”, escribió en ese entonces.
En octubre de 2021, Montserrat Caballero Ramírez hizo se convirtió en la primera mujer electa para gobernar Tijuana, uno de los municipios más poblados, complejos y económicamente estratégicos de México.
Llegó arropada por el manto de Morena y con la promesa de consolidar la Cuarta Transformación en la frontera. Sin embargo, tres años después, su mandato concluyó entre acusaciones de traición partidista, crisis de seguridad y un autoexilio en instalaciones militares.
El mandato de Caballero (2021-2024) estuvo marcado desde el inicio por la incontenible violencia que azota a Baja California. La alcaldesa se convirtió en noticia internacional en agosto de 2022 cuando, durante una ola de bloqueos y quema de vehículos en Tijuana, emitió un mensaje público que generó indignación nacional: suplicó a los grupos del crimen organizado que “cobraran las facturas a quienes no les pagaron”, pidiéndoles que dejaran en paz a las familias y ciudadanos trabajadores.
La crisis de seguridad pronto la alcanzó en el ámbito personal. Tras un atentado contra uno de sus escoltas y múltiples amenazas de muerte, en junio de 2023, Caballero tomó una decisión inédita: abandonó su residencia y se mudó con su familia al 28 Batallón de Infantería del Ejército Mexicano. Desde esa trinchera militar intentó gobernar la ciudad durante la recta final de su administración.
El ocaso de su gobierno no llegó por la oposición, sino por el fuego amigo. Su relación con la cúpula estatal de Morena, y en particular con la gobernadora Marina del Pilar, se fue desgastando hasta llegar a un punto de no retorno.
La ruptura definitiva se consumó en julio de 2024, a pocos meses de entregar el cargo. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena decidió suspender los derechos partidarios de la alcaldesa bajo acusaciones de “alta traición”. Se le señaló de operar en las sombras y respaldar la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) a la alcaldía, dándole la espalda a Ismael Burgueño, el candidato oficial de la 4T y quien finalmente resultó electo para sucederla.
La renuncia de Caballero se suma a la de Jesús Alí en Tabasco, quien denunció intervención del narco en el partido.
A través de una carta fechada este 7 de abril, y dirigida a Jesús Selván García, dirigente estatal de Morena en Tabasco, Alí lanzó severos cuestionamientos contra la actual dirigencia y las administraciones locales, acusando que el partido ha caído en prácticas autoritarias y ha utilizado a la militancia como una “escalera para políticos improvisados”.
“Te comparto mi firme decisión de renunciar a Morena. Haré el trámite ante el INE. Es lo correcto [...] Es tiempo de empezar una nueva y profunda revolución política”, sentenció.
Con información de Político.mx