
La orden firmada por el presidente Donald Trump para reforzar la vigilancia financiera con el fin de evitar el lavado de dinero y financiamiento ilegal por parte del crimen organizado podría ser un reto para las remesas en México ya que también se tendrá una mayor revisión en operaciones bancarias de los migrantes.
Cabe mencionar que entre los puntos que ponen en riesgo el envió de dinero por parte de migrantes es el ITIN (Número de Identificación Personal del Contribuyente) que utilizan aquellos que no cuentan con numero de seguro social, así como la matrícula consular, un documento que comúnmente utilizan los migrantes mexicanos para abrir cuentas bancarias, y que según esta nueva orden los considera para una revisión más estricta en algunos casos.
Aunque Chihuahua no se encuentra en los estados que obtiene más ingresos de remesas en el país, si se vería afectado, pues tan solo en el primer trimestre del 2026, se recibieron 319.1 millones de dólares, según datos del Banco de México, teniendo por promedio los 100 mdd por mes, lo que captó alrededor de 2.2% del total nacional.
Por otra parte, estados como Michoacán, que recibió en el primer trimestre del 2026 mil 249.2 mdd, Guanajuato (1,248.2) y la Ciudad de México (1,153.9), serían los más afectados por la cantidad de ingresos por remesas que reciben anualmente.
Aunque si bien, la orden no prohíbe remesas ni cancela cuentas bancarias, esto podría complicar el acceso de migrantes al sistema financiero formal, obstaculizándolos para abrir cuentas o realizar transferencias, afectando a los ingresos del país, tomando en cuenta que las remesas representan una de las principales fuentes de ingreso, sobre todo en estados como los anteriormente mencionados.