
La decisión de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de no autorizar el proyecto turístico “Perfect Day” en Mahahual, Quintana Roo, sirvió también para que colectivos ambientalistas, habitantes y usuarios de redes sociales hicieran visible la existencia de otros conflictos ambientales activos en el país que —afirman— requieren atención de las autoridades.
Bajo consignas como “No solo es Mahahual” compartieron casos que van desde proyectos energéticos y gasoductos, hasta procesos de urbanización, minería y privatización de playas que estarían amenazando ecosistemas costeros, reservas naturales y cuerpos de agua en al menos 10 estados de México.
Entre los casos mencionados se encuentran el megaproyecto “Saguaro Energía” en Sonora; el gasoducto Sierra Madre en Chihuahua; la defensa de la Bahía de Ohuira en Sinaloa; las denuncias contra el fracking en la Huasteca Potosina y la presión inmobiliaria sobre áreas naturales como La Pona, en Aguascalientes, o el Parque Ecológico Xochitla, en el Estado de México.
En publicaciones dirigidas a la presidenta Claudia Sheinbaum, Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) exigen proteger la flora y fauna en estas regiones.
“No solo es Mahahual”. Con esa frase, ambientalistas y usuarios en redes sociales denunciaron la existencia de proyectos que amenazan territorios en 10 estados de México.
Para conformar la lista, circuló un llamado a agregar aquellos desarrollos que —debido a la construcción de infraestructura y otros factores—, están poniendo en riesgo el equilibrio ecológico de ecosistemas como bosques, selvas, desiertos, reservas naturales, cuerpos de agua, manantiales y playas en el país, particularmente a manos de empresas extranjeras.
Los usuarios aprovecharon para pedir a la presidenta Claudia Sheinbaum, a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que protejan la flora y fauna del país.
Con info Animal Político