
El activista Julián LeBarón, se pronunció abiertamente a favor de mantener una estrecha colaboración en materia de seguridad y comercio con los Estados Unidos, y calificó de "brutal" que las autoridades federales utilicen el pretexto de la soberanía nacional para la crimen organizado vulnera la paz de los hogares mexicanos.
Señaló que el caso de Rubén Rocha Moya se trata de una estrategia de encubrimiento, "Todo este tema de la soberanía es una distracción a los problemas inmensos que tenemos en el país; es una caja china", afirmó.
"Yo creo que en el momento que las instituciones de seguridad y de justicia defienden y protegen y se alían con delincuentes, la soberanía está violada. Eso es traición. Eso es mucho más penado que cualquier cosa en la mayoría de los países civilizados."
Julián LeBarón cuestionó la congruencia del gobierno federal respecto a la intervención extranjera, recordando que "más de 80 narcos fueron mandados a Estados Unidos sin una orden de extradición", lo que demuestra que la colaboración existe en todos los niveles, a pesar de la retórica pública.
En relación a la masacre de su familia en Bavispe y acusó directamente la omisión del entonces gobernador del estado, Javier Corral, "El día que masacraron a mis primas, se le pidió ayuda. Esa ayuda se nos negó. El día de la masacre, esa ayuda nunca llegó. Nosotros llegamos nueve horas después y ustedes hablan de sedición, hablan de traición... Hablan de soberanía. ¿De qué estamos hablando? Yo fui el que sacó a la niña de su sillita, que tenía cuatro disparos. La autoridad de Chihuahua nunca llegó”.
Denunció la infiltración del crimen en las corporaciones locales, señalando que en dicho atentado participó el director de Seguridad Pública de Janos, y que apenas hace un año, un policía activo en Ciudad Juárez, con solo dos años en la corporació, asesinó a uno de sus sobrinos.
Sobre el rumor de independizarse LeBaron de México, Julián aclaró "Nada que ver con independencia de México. Eso es falso. Somos mexicanos, somos chihuahuenses".
Explicó que lo que proponen es un modelo de autogobierno basado en la responsabilidad civil y la seguridad comunitaria.