La perrita Sasha, señalada por atacar y causar lesiones en el rostro a un niño de cinco años durante la Feria del Libro, permanece bajo observación de la Dirección de Bienestar Animal y todavía no existe una decisión definitiva sobre su destino, informó Alma Arredondo, titular de la dependencia.
Explicó que actualmente se cumple el protocolo obligatorio de observación durante 10 días para descartar enfermedades, luego de la agresión ocurrida contra el menor.
Sin embargo, aclaró que ya existe una determinación firme: la mascota no será devuelta a su propietario.
“Algo que ya tenemos nosotros decidido es que no se regresa con esta persona el perrito, eso sí ya no es factible”, señaló.
La funcionaria indicó que durante la investigación se detectó que el dueño no presentó una cartilla de vacunación vigente, además de que el animal se encontraba en condiciones inadecuadas de higiene. También señaló que no existe documentación que acredite que Sasha fuera un animal certificado de apoyo emocional o de servicio, como su propietario ha sostenido públicamente.
Respecto a una posible adopción, la directora reconoció que la dependencia no puede promover formalmente a Sasha debido al antecedente de agresión, aunque una persona podría solicitar adoptarla bajo su propia responsabilidad y deslindando a la autoridad de cualquier incidente futuro.
“Nosotros no podemos promoverlo en adopción así tal cual. Necesitaríamos que alguien decida adoptarla bajo estas condiciones y deslindando de toda responsabilidad a la Dirección”, explicó.
La autoridad también informó que ha recibido testimonios de personas que aseguran haber presenciado intentos previos de mordeduras por parte de la perrita durante los días que permaneció en exhibición pública.
Asimismo, confirmó que la madre del menor presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado debido a que, según expuso, el propietario de Sasha no se ha hecho responsable de los gastos médicos derivados del ataque.
El niño continúa bajo observación médica y presenta lesiones visibles en el rostro, incluyendo la pérdida de en diente y heridas cerca de uno de los ojos.
La Dirección de Bienestar Animal también analiza la aplicación de sanciones contra el propietario, que podrían ascender a aproximadamente 140 UMAs por diversas irregularidades detectadas durante la investigación.
Finalmente, la dependencia hizo un llamado a los dueños de mascotas a actuar con responsabilidad al acudir a espacios concurridos, recordando que los animales pueden reaccionar de manera impredecible ante situaciones de estrés, ruido o grandes concentraciones de personas.
“Son seres sintientes, pero siguen siendo animales y reaccionan por instinto. Si sabemos que una mascota puede ser reactiva, lo correcto es no exponerla a ese tipo de escenarios o tomar medidas de seguridad como el uso de bozal”, concluyó la directora.